Fellner desembarca en la AGN
Lo confirmó el auditor Alejandro Nieva: el ex gobernador obtuvo un cargo como asesor en la Auditoría General de la Nación; habría utilizado su influencia a través de dirigentes del Partido Justicialista nacional.
El ex gobernador Eduardo Fellner obtuvo un cargo en la auditoría general de la nación y busca seguir con vida en la política. Fue mandatario durante 13 años y condujo la provincia desde la Cámara de Diputados de la Nación otros cuatro años más.
La dura derrota electoral de octubre pasado parecía haberlo jubilado forzosamente de la vida política local, marcando un fin de ciclo para su participación pública.
Sin embargo Fellner operó. Los años sosteniéndose entre las cúpulas de dirigentes políticos del peronismo le permitieron influir para acceder a un cargo dentro de la Auditoría General de la Nación, en calidad de asesor de la presidencia, a cargo de Oscar Lamberto, titular del organismo.
Lo intentó en dos oportunidades previamente, pero la desconfianza que tiene sobre su persona la ex presidenta Cristina Fernández de Kirchner había clausurado esa posibilidad.
Ocurre que el ex gobernador, luego de haberse mostrado como uno de los más fervientes kirchneristas, se refugia hoy en el peronismo tradicional, tras la caída en desgracia del Frente Para la Victoria.
Desde allí Fellner consiguió insertarse en el organismo de control por excelencia del país. Precisamente Fellner, que dejó la gobernación adeudando al menos 10 rendiciones de cuentas anuales de sus gestiones.
La herencia de sus años en el poder provincial puede graficarse en algunos datos sueltos:
2 mil millones de pesos de deuda urgente que la gestión de Morales tuvo que resolver en lo inmediato, comprometiendo las finanzas provinciales.
42% de pobreza.
Un presupuesto aprobado con 300 millones de pesos de déficit.
110 mil planes sociales que se contaron como empleo genuino.
Superpoblación de empleados públicos.
Los años de superabundancia de recursos no pudieron resolver los problemas estructurales de la sociedad jujeña.
El mandatario sin embargo busca seguir haciendo política.
Muchos especulan con que tanta ansiedad se justifique en el salario a percibir, que superaría los 100 mil pesos.
O simplemente en la necesidad de seguir despuntando el vicio, uno que sumió en el atraso a la provincia de Jujuy.

