El tour de los vicegobernadores a la Plaza de San Pedro: ¿y dónde está la audiencia?
Se fue prometiendo una agenda de temas, vuelve entregando sólo un poncho. Cada provincia llevó un tema especial para el Santo Padre, una invitación concreta para un acontecimiento único.
Cada provincia le encontró un sentido especial que va más allá de una foto o una presencia como un fin en sí mismo.
Jenefes fue a entregar un poncho tejido en la puna y a comprar una foto al L'osservatore Romano que ahora es intensamente propalada esperando que algún incrédulo sea timado en su buena fe y crea que el Papa argentino estaba ávido de recibir algunos sanos consejos de Jenefes, o que el Pontífice rezará para que los jujeños sepamos valorar el esfuerzo de Fellner, Jenefes y el fronterizo Guillermito.
La nutrida delegación de funcionarios del NOA llegó hasta la Plaza de San Pedro para participar de la habitual audiencia de los miércoles que el Santo Padre brinda ante miles de peregrinos del todo el mundo.
Este viaje fue organizado por los vicegobernadores del NOA, y fue encabezado por el Presidente del Parlamento del NOA, el vicegobernador de Salta, Andrés Zottos.
A la comitiva parlamentaria integrada por los vicegobernadores de Jujuy, Guillermo Jenefes; Tucumán, Regino Amado; Catamarca, Dalmacio Mera; Santiago, José Neder y La Rioja, Sergio Casas, se sumaron los gobernadores de Mendoza, Francisco Pérez y su par de Catamarca, Lucía Corpacci.
Los catamarqueños llegaron hasta San Pedro para entregarle al Pontífice una misiva con más de 20.000 firmas de ciudadanos de esa provincia, solicitando que se inicie el proceso de Beatificación de Fray Mamerto Esquiú.
El vicegobernador tucumano llevó la invitación formal del pueblo de su provincia para que el Papa visite el Jardín de la República en el 2016, donde no sólo se celebrará el Bicentenario de la Declaración de la Independencia, sino que también tendrá lugar el Congreso Eucarístico.
Zottos acompañado por su esposa, Marisa Yudi, llevó miles de cartas de salteños con distintas peticiones al Santo Padre, como así también la invitación formal del gobierno para que en el 2016, Francisco esté en las honras al Señor y la Virgen del Milagro.
"Ha sido una gran emoción ser recibido junto a mi familia por @Pontifex_es, el Papa de los humildes, los enfermos, los más necesitados", así expresó en su cuenta de Twitter el gobernador de la provincia de Mendoza, Francisco Pérez, luego de saludo papal en la Plaza de San Pedro.
“Pudimos compartir un mensaje muy sencillo, humilde y profundo, el cual apela a poder sentir a Cristo vivo después de la Resurrección en cada una de nuestras acciones. El mensaje es tener en cuenta los valores, la necesidad de trabajar con el prójimo y con el que más lo necesita", comentó Pérez sobre el encuentro con la máxima autoridad de la Iglesia Católica, a la vez que lo invitó a su provincia en el 2015, cando se celebren los 30 años del acuerdo de paz con la hermana República de Chile.
“Fue una cosa única poderlo ver en medio de una cantidad de 200 mil personas. Recibimos la bendición al pueblo riojano y pidió que recemos mucho por él, porque lo está necesitando. No se puede explicar en palabras lo que uno vive”, dijo el vicegobernador de La Rioja, Sergio Casas.
Sólo un poncho y una foto comprada, ninguna idea, nada concreto, ni siquiera imaginación para imitar a sus pares. Qué dirían en Catamarca si sus mandatarios llegaban hasta Roma para entregarle al Papa una horma de queso y una invitación para participar de la elección de la Reina del Pejerrey en Las Pirquitas. O los tucumanos, si su vice sacaba del bolsillo una bolsa de alfeñiques y lo invitaba a dar una vuelta en sulqui por las calles de Simoca. Qué sería del destino de Zottos si una vez frente al Pontífice sólo entregaba dos pasajes gratis para el Tren a las Nubes y una guía para el popular Corredor Balcarce.
Lamentablemente a nuestro vicegobernador sólo se le ocurrió llevar un poncho. Quizás pretenda que el carismático obispo de Roma guarde en su armario el tradicional sobretodo blanco y se coloque el poncho para soportar el frio romano. Lerdo estuvo Jenefes, ni siquiera se le ocurrió que el chulo sería el complemento ideal.
Cada uno de los gobernadores y vicegobernadores que participaron de la audiencia papal de los miércoles se encargó de que en sus respectivas provincias se sepa sus actividades en Roma y el cometido ante el Pontífice, mientras que de nuestro hilarante Guillermo Jenefes nada se sabe de los “muchos temas” (sic) que tenía en agenda para hablar con Francisco, tal cual lo pregonó desde el momento mismo del anuncio del viaje e inclusive lo confirmó a Jujuy al Momento cuando se retiraba de la Misa Crismal.
Únicamente quedó en claro que tal cual lo dijo a nuestro medio, nunca estuvo en los planes una audiencia privada y que los funcionarios argentinos serían saludados por Francisco en la Plaza de San Pedro.
Cada provincia llegó al Vaticano con una encomienda especial. Tucumán llevó el Bicentenario y el Congreso Eucarístico; Salta una invitación formal del Gobierno; Catamarca la elevación a los altares de Fray Mamerto Esquiú; Mendoza el aniversario del acuerdo de paz con Chile y Jujuy solamente le entregó un poncho.
Jenefes dijo a Jujuy al Momento que el motivo de su viaje era “darle un fuerte abrazo al Papa de parte de todo el pueblo jujeño…” (sic) De allí en más nada se sabe; lo que sí queda claro es que el vicegobernador no tenía respuestas, ni al finalizar la Misa Crismal, ni mucho menos ahora.
Jujuy está pasado por uno de los peores momentos de su historia. Los índices de pobreza son alarmantes, la crispación social está alcanzando niveles desconocidos, el gobierno no encuentra la brújula que marque el rumbo y virtualmente nos estamos cayendo del mapa.
Nos son tiempos para que le Legislatura Provincial deje de sesionar con el único argumento la ausencia del vicegobernador; existen un sinfín de temas que esperan un debate parlamentario y no es momento para cerrar los canales de diálogo.
Mientras Jenefes paseaba por Roma con dineros públicos, acá un grupo de preocupados empresarios pretendía habilitar un foro de discusión, haciendo lo que el gobierno es incapaz de hacer.
Decir lo que realmente pasó en Roma; decir que el Papa saludó a la delegación en la Plaza de san Pedro; decir que el contacto con el pontífice duro apenas unos minutos; decir que nunca existió la posibilidad de una interviú, sería reconocer explícitamente que la construcción del relato, previo al viaje, había sido una construcción mendaz.
El diálogo que pregona Fellner, cae sistemáticamente en saco roto dentro de su propio gobierno, y sobre todo en personajes como Jenefes que es incapaz de decir la verdad, inclusive cuando viaja a Roma a saludar al Papa.
El viaje fue anunciado con toda la pompa. Muchos replicaron los dichos de Jenefes sin solución de continuidad; mucho se hablo de la agenda de temas, pero hasta ahora del temario y de las opiniones de Francisco nada se sabe. Sólo los comentarios de los integrantes de la comitivas que sostienen unánimemente que el encuentro con el Santo Padre fue tan intensamente emotivo como breve, y que lo único que pidió Francisco, es que recen por él.

