El despropósito de Fellner de volver a la Ley de Lemas
Cuando el poder es un fin en si mismo, los gobiernos mediocres apelan a cualquier artimaña con el fin de aferrarse al poder. Por estas horas el fellnerismo pretender urdir una nueva trampa electoral; quiere volver a la Ley de Lemas.
El gobierno de Eduardo Fellner navega a la deriva en mares tumultuosos, sobre su horizonte se ciernen las nubes de las dudas y la vacilaciones, la gestión parece encaminarse de manera inexorable hacia un cadalso anunciado, y en lo político, el gobernador y una banda de adulones pretenden urdir alguna alquimia electoral que les permita seguir disfrutando de las mieles del poder por cuatro años más.
Con el objetivo de permanecer, ahora el fellnerismo trabaja a destajo en lo que será la arquitectura electoral para las generales de este año.
Lejos de pensar en cómo conquistar electores, o cómo darle a la provincia una impronta de crecimiento y desarrollo, los sesudos dirigentes del justicialismo piensan en cómo entrampar una vez más a los jujeños en una entelequia electoral más cercana al fraude que a un sistema electoral transparente y participativo.
En esta empresa está embarcado Eduardo Fellner y sus amigos, pretenden imponer una vez más la mentada ley de lemas, aquella misma que fuera derogara en 1999, luego de grandilocuentes discursos de los legisladores del oficialismo, que paradójicamente es el mismo oficialismo que hoy en día.
Durante la sesión celebrada en 29 de noviembre de 1999, el justicialismo gobernante aducía infinidad de argumentos que justificaban la derogación de la Ley de Lemas, haciendo especial énfasis en la necesidad de mejorar la calidad democrática de la provincia, "venimos a satisfacer un reclamo de la sociedad..." decían por aquellos días, donde los jujeños, al igual que hoy, reclaman una mejor calidad institucional, y la Ley de Lemas claramente atentaba contra esa demanda popular.
"Señor presidente, no quería dejar pasar la oportunidad para verter mi opinión respecto a la Ley de Lemas. Yo creo que un político debe saber lo que puede hacer en un determinado tiempo y en un lugar histórico y debe también saber interpretar lo que la gente quiere. Yo creo que la derogación de la Ley de Lemas es algo que la sociedad jujeña está exigiendo desde hace mucho tiempo atrás, entiendo que no deberíamos haber ido a esta elección que pasó a través de este sistema electoral, pero también hemos sido obedientes al mandato partidario porque estamos consientes de que es necesario el fortalecimiento de los partidos políticos y especialmente del Partido Justicialista..." expresaba enfática la ex diputada provincial y actual funcionaria fellnerista, Carolina Moisés.
Luego en su discurso pronunciado en la sesión del 29 de noviembre de 1999, la sampedreña fue más allá y afirmó que "estamos dispuestos a derogar la Ley de Lemas. Creo que esta norma se ha visto agotada en los hechos, creo que está totalmente disociada de lo que la gente quiere y estoy convencida que su productividad se ha devaluado por completo..."
También en su alocución, Carolina Moisés realizó un diagnóstico exacto de lo que generó la vigencia de la Ley de Lemas, cuando expresó que "... se han debilitado los partidos políticos, se han deteriorado las estructuras políticas provinciales y también se ha deteriorado la clase dirigente por todas estas desviaciones y deformaciones..."
"...Con respecto a la estabilidad institucional de la provincia, que si bien la aplicación de este sistema ha tenido mucho que ver con ella por la dispersión y la atomización que se ha producido en los distintos partidos y especialmente en el Partido Justicialista, creo que la verdadera estabilidad se va a lograr a través del dialogo, del consenso y no de los enfrentamientos que lamentablemente durante estos últimos tiempos estamos sufriendo...", afirmó Carolina Moisés en un claro mensaje sobre los perjuicios ocasionados por la Ley de Lemas y el camino que debía tomar por aquel entonces nuestra provincia, derrotero que a todas luces el fellnerismo ignoró y pretende seguir ignorando.
Mientras el resto de La Argentina avanza hacia sistemas electorales más participativos, como por ejemplo la Boleta Única, Fellner, víctima de una patológica ambición de poder pretende imponer nuevamente un sistema electoral que ya fracasó en la provincia y que el clamor popular forzó su derogación.
En pleno Siglo XXI, el fellnerismo pretende imponer nuevamente un sistema electoral que fue presentado en 1870 por el belga Jules Borely, quien lo expuso en su obra "Nouveau Système Electoral: Representation Proportionelle de la majorité et des minorités", publicada en París.
La Ley de Lemas fomenta la fragmentación dentro de cada partido pollítico, esta fragmentación ocasiona que el sublema elegido no necesariamente sea la primera mayoría dentro del partido, lo que sucede cuando se permiten alianzas de sublemas para acumular votos.
Con la Ley de Lemas el voto es tan secreto que ni el mismo electo sabe a quien votó.

