Denuncian 700 despidos en la municipalidad de Libertador
El PTS denuncio a través de un comunicado, que el intendente Ale rescindió el contrato de 700 trabajadores en negro aduciendo falta de recursos. Y la desaparición de 2 millones de pesos recibidos para construir viviendas.
“Hace una semana los trabajadores en negro de la Municipalidad de Libertador, mientras cubrían su jornada laboral, se desayunaron que por orden del Intendente Jorge Ale se rescindía el contrato de alrededor de 700 empleados aduciendo la falta de recursos” data el comunicado del Partido de los Trabajadores por el Socialismo.
Los despedidos, empleados desde hace 4, 5 y hasta 10 años cubrían tareas de limpieza, en obras públicas, de desmalezamiento y de recolección de residuos, cobrando remuneraciones que iban de $300 a $800, según las tareas que desempeñaban.
“Durante años, centenares de trabajadores realizaron las mismas tareas que los trabajadores de planta permanente, cobrando menos de la mitad de lo que se le abona a un trabajador efectivo, además de no contar con aporte jubilatorio, ni obra social. Un verdadero fraude laboral perpetrado por el mismo gobierno: municipal, provincial y nacional. Ya que ningún funcionario desconoce la realidad de súper explotación que viven miles de trabajadores en la localidad, la provincia y el país, al contrario aprovechan los famosos “contratos” para cubrir puestos de trabajo vacantes, ahorrando presupuesto estatal que destinan luego para sus campañas electorales y su enriquecimiento individual” expreso el PTS.
En este contexto es que el Partido de los Trabajadores por el Socialismo, convocó a asamblea para frenar los despidos del gobierno y exigir el pase a planta permanente de todos los trabajadores en negro, así como también se dé una explicación de los 2 millones de pesos recibidos en el mes de Septiembre por parte del Gobierno Nacional, que estaban destinados a construir viviendas para el sector azucarero pero que nunca se hicieron.
“A la vez instamos a todos los trabajadores municipales, fabriles y del campo, y a las organizaciones de desocupados, sindicales y de derechos humanos, a rodear de la más amplia solidaridad a los compañeros despedidos, para que el gobierno de Ale entienda que si toca a un sector de trabajadores, toca a todos los trabajadores y al pueblo pobre de Libertador”.

