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De Aparici llamó a la unidad del movimiento peronista

El ex gobernador de la provincia, Ricardo De Aparici destacó la unidad del Movimiento Peronista, como  propósito del encuentro realizado el pasado viernes.

“Es generar la amistad social  y partidaria, pero  siempre desde la óptica del movimiento”, dijo en su discurso de presentación del nuevo espacio político, que se está generando con el agrupamiento de peronistas de la talla Carlos Daniel Snopek, Carlos Ferraro, Agustín Perassi, entre otros.

En el mismo discurso, De Aparici afirmó: “Esto tiene fundamentalmente el espíritu de promover la unidad desde la perspectiva del Movimiento Nacional Justicialista. Tiene el objetivo de recrear aspectos, crear nuevos afectos; el propósito de generar la amistad social y partidaria, pero  siempre desde la óptica del movimiento, una escala que Perón nos señaló diciendo, “primero la patria, después el movimiento y por último los hombres”. Nosotros creemos que ese es el ámbito trascendente en la historia; el peronismo no se agota en un hecho electoral, en una elección.  No es  suficiente ganar elecciones para concretar anhelos en las esperanza del pueblo  y en los propósitos que nos inculcara Perón”.

Sobre cómo surgió la convocatoria, el ex gobernador sostuvo que “Teniendo una adecuada visión del momento que vive el país y la provincia, muchos compañeros decían que deberíamos hacer un aporte, cada uno de nosotros, llevar esta pesada carga de esta causa y me tocó a mí la posta. No sabiendo por  dónde empezar, porque a veces el problema es complejo y difícil de poder encararlo, entonces pensé como piensan los españoles, “pues coño, empecemos por donde podamos”. Y a mi  pareció que debía empezar por Carlos Daniel Snopek. Me pareció que debía invitar a los ex gobernadores y así lo hice comenzando por Ferraro, por Carlos Ficoseco, por Perassi y que al explicarles que ayudábamos en  esto de formar un ambiente adecuado para hacer un proceso de reunificación, en todos ellos encontré la mejor predisposición. Carlos Snopek me dijo, que estaba esperando yo estaba observando y cumpliendo algo que  nos enseñó Perón, que para que un proyecto de poder en serio tuviera posibilidades, había que  tener en claro tres cosas: primero sabemos lo que se quiere, parece fácil, pero algunos se confunden saber lo que se quiere, como interés general por saber el cargo que se quiere. Nosotros pensamos en términos más amplios. No es fácil, pero tenemos una idea de lo que queremos. Segundo, también había que saber esperar. Esto de saber esperar, de tener un grado importante de paciencia, es difícil, cuando uno tiene un temperamento guerrero, un espíritu  de militantes y cuando observa algunas realidades que son hasta lacerantes  en la vida de nuestros hermanos. Tercero, saber elegir el momento para jugar la partida y creo que hemos sabido hacer estas tres cosas, saber lo que queremos, saber esperar y saber manejar los tiempo”.

Según De Aparici, este es el momento adecuado para realizar esta convocatoria. “Nosotros creemos que es un tiempo adecuado y nos hemos empezado a relinchar entre los verdaderos  luchadores de la causa y creo que tenemos  que emplear nuestras energías, no para remover un pasado que nos divide. Nosotros debemos emplear nuestras energías para generar un proceso que logre superar cualquier tipo de antagonismo. La unidad es un principio de sabiduría, la unidad es la repuesta a un estado de necesidad. Como los movimientos políticos, son una repuesta a los estados de necesidad, nosotros hemos coincidido en estas cosas, pero sobre todo en la visión movimientista. Perón nos enseñó que en las  elecciones a veces se van con un instrumento o con otro. Cuando estábamos proscriptos, una vez se llamó Unión Popular, otra vez Tres Bandera, Blanco de los Trabajadores, se llamó de  distintas formas cuando estábamos proscriptos, pero lo trascendente, lo que iba más allá de una comisión, era el movimiento. En el  movimiento fluye toda la vida social y política de la gente. El movimiento tiende a integrar todas las clases sociales, porque nosotros no aventamos la lucha de clase. Queremos armonía y el movimiento  es como un océano, donde distintos partidos políticos, pueden libremente navegar y desplegarse. Pero el movimiento tiene a todo, el partido es parte, como su nombre lo dice,  “el movimiento es todo”.

Según el ex gobernador, nunca se renunció a las convicciones políticas. “Los movimientos nacen en forma espontánea, como nació el nuestro y cómo nacen en todo el mundo y no se agota en una sola elección. Algunos pensaron  que nos habíamos ido; no es así. No estar en una lista del partido o en un cargo no quiere decir que nos habíamos ido y el movimiento nos pertenece a todos en conjunto. El movimiento nos da la posibilidad de recrear y desburocratizar la estructura del partido, después de haber ido al último comicio triunfante. El partido hace aflorar ideas, discusiones, como las hemos tenido siempre en el movimiento, donde a veces discutimos, se discutía proyecto, confrontábamos, pero el peronismo vivía y palpitaba la realidad de los argentinos. El movimiento impide que se apolille el partido. El partido se apolilla y hasta un hermoso local cuando no hay vida partidaria, se convierte en una especie de mausoleo de lujo donde hay hasta cana para entrar. Nosotros pertenecemos a esa concepción dinámica del peronismo. Nosotros queremos  ese peronismo de las unidades básicas que se volverán a crear. Nosotros preferimos agitados  debates, todo lo que significa cuando algo vive, pero que todos estemos amparados en un arco protector que es el movimiento. Esto es lo que queremos y por eso vamos a luchar”.

Para seguir en esta lucha planteó, “La primera predisposición para luchar es la de podernos mirar la cara. La de poder reconocernos, la de poder vernos fraternalmente, mirarnos a los ojos, no importa que actitudes posicionales pudimos haber tenido, porque  son legítimas. Podemos convivir en la pluralidad del movimiento, podemos respetarnos con nuestras identidades, con nuestros métodos, con nuestras actitudes posicionales. Eso es lo que hemos podido recrear. En eso yo he sentido una inmensa alegría de  poderme dar un abrazo con los compañeros que tuvieron responsabilidad. Me he sentido de alguna manera reivindicando con el solo hecho de que ellos tuvieran la generosidad de aceptar que conversábamos. Créanme que esto es un avance sustancial, que esto nos da fuerza  para entrar al porvenir; entrar al porvenir sin retroceder.  Esto nos permite palpar la pujanza de la juventud y ponerla en armonía con la experiencia de los mayores”.

En ese sentido, De Aparici planteó que con certeza y mirando hacia el futuro, se hace un reconocimiento a figuras del peronismo de antes, “como el ingeniero Carlos Snopek, por su contribución fundamental en la continuidad histórica de nuestra causa; de hombres como José Humberto Martiarena, como el Dr. Roberto Domínguez que también contribuyó a la continuidad histórica, a nuestro querido Guillermito (Guillermo Snopek) que también tuvo la responsabilidad de promover la continuidad de la causa, con una muerte prematura, cuando todavía la provincia podía esperar mucho de él. Recordar con el mismo espíritu de quienes colaboraron a la continuidad de nuestra causa en la medida que todos valoramos; a mujeres  de la talla de doña Ángela de Ponce a quien rendimos nuestro homenaje; a Teresa Gallardo, compañera como Olga Luera, como a Pilar Bermúdez, a María Ester Güemes de la zona del Ramal. Dirigentes políticos de todos los tiempos, de  los buenos y de los malos del peronismo. Hombre como José Nasif, que también fue un trabajador; un  hombre de Abdala Besín el padre del compañero Pedro Besín. Compañeros muchos, desconocidos en términos generales pero valorados en lo partidario, dirigentes sindicales como por ejemplo el Gringo Yaber, Roque René  Barrionuevo, diputado de origen gremial, Avelino Bazán, también diputado de origen gremial,  como  Borjas Reyes y otros que fueron en el campo sindical continuadores de la causa histórica. Seguramente  detrás nuestro vendrán nuevas generaciones, porque nosotros también  fuimos continuadores de la causa nacional”.

Sobre las bases del movimiento peronista, destacó que “el peronismo es un movimiento de buenas ideas y de grandes realizaciones, somos un movimiento profundamente transformador, tenemos una cosmovisión cristiana. Somos humanista de un verdadero sentido popular. Somos cristianos porque nos inspiramos en la doctrina de Cristo. Pero un  cristianismo que vale más que por la vida que por el rótulo.  Por un cristianismo, que más que nada valore las actitudes del bien ser. El militante peronista y el dirigente peronista por sobre todas las cosas debe responder a lo que se conoce como el “bien ser”. No deben esperarse sectarismos de estos que reparten expulsiones en bloques, de esto  que “al que no está de acuerdo hay que segregarlo”; no hacerle lugar para que exprese  su pensamiento. Nosotros somos integradores. Esto nos enseñó Perón y aquí no se manda, se persuade, es la persuasión la que vale y no el mando autoritario. Los estadios saben de qué mueren, dijo Perón, de una “sed increíble”, mueren de una sed ignorada. No sabemos la causa, no sabemos la etiología, pero de esos  mueren los estadios y este movimiento es integrador de clases”.

El dirigente justicialista destacó también, el aporte de otras organizaciones para garantizar la vida partidaria. “Este movimiento no se reconoce sin la presencia de los trabajadores, con las 62 organizaciones como la expresión política del movimiento obrero organizado y el sentido social que contiene todas las reclamaciones. Un peronismo funcionando, un peronismo capaz de conversar, un peronismo capaz de escuchar, un peronismo sin anteojeras, un  peronismo que responde al legado de nuestro líder y fundador y a María Eva Duarte de Perón. Este peronismo que hace que miles de personas que no encuentran cabida no son contenidas dentro de ese peronismo con anteojeras. Que no sean reconocidos  ni por gobiernos, ni por partidos políticos, ni por organizaciones  sindicales burocratizadas, sin poder encontrar repuesta en nada, sin obras sociales, sin empleo, sin cosas elementales de la vida. Con un peronismo sin anteojeras, no habrían existido jamás, o habríamos contenido todos los movimientos sociales que hoy están discurriendo a lo largo y a lo ancho de la argentina. Un peronismo con rostro humano, con rostro primaveral, no tiene porque renegar de los fenómenos sociales, tiene que asumirlo como siempre ocurrió. La justicia  social ha sido una de las grandes banderas y sigue siendo del movimiento. No tenemos que mirar de una forma agresiva, tenemos que entender con inteligencia de esos fenómenos y nosotros sí ser capaces de contener todas las frustraciones, la miseria, y todo lo que conlleva una desgraciada vida en un país tan hermoso y de tantas posibilidades como argentina. Creo que la lectura de ese  capítulo le debe haber quedado clara a todos. No debieran existir  movimientos sociales, aparte del movimiento, pero  si los hay debemos respetarlos y debemos asumir que es una de nuestra obligaciones”.

Finalizando el discurso, De Aparici agradeció la masiva presencia de militantes, destacando que “Vuelvo a agradecerle este arranque, este arranque de un clima adecuado, que suscita voluntades. Nosotros tenemos que mirarnos como siempre nos miramos el peronista, de frente y aun enfrentándonos, pero de frente.

Yo creo que tenemos que traer al ambiente del peronismo  la alegría de los viejos tiempos, no tenemos porque no acusar los problemas e intentar resolverlos y tener claro los articulados. Yo creo que este es un movimiento alegre, festivo, y tengo para mí este comienzo que va a marcar una nueva etapa en la vida política. Tengo la esperanza de que encontremos los caminos; tengo la esperanza de que haya hombres y mujeres, tal vez más jóvenes de lo que se habla”.

Reconoció que “Jujuy necesita del aporte de los mejores hombres del peronismo y de otros sectores de la sociedad, que siempre va agrandando las márgenes del movimiento peronista. Me parecía que debía explicarles el porqué de esta reunión el espíritu que anima, que no es el espíritu de remover la bosta que nos pueda haber dividido, sino de generar una unión. Estoy convencido de que esto que es el arranque, nada más, es también una etapa inicial en un proceso de refundación de la  política, social, económica y cultural de los pueblos”.

En forma irónica, justificó a otros ex gobernadores y militantes que estaban invitados al encuentro, pero no pudieron asistir, afirmando que “excusamos a quienes tal vez por algunos vínculos demasiados estrechos con los negocios del E ellos la política es una carpeta más de negocios. Para nosotros no, para nosotros la vocación de servicio es un mandato inexcusable; estamos en esto porque la sentimos de verdad. No nos importan los agravios, los sectarismos o si nos expulsan del partido, porque si nos expulsan del partido lo vamos a expulsar con esto, que es mucho. El año que viene es el año 13  y como en la Asamblea del año XIII, donde se dio nada más ni nada menos que, la liberad de los esclavos en la argentina. En este movimiento, en una de esas además de generar un medio de discusión, nosotros nos vamos a declarar en estado de asamblea y vamos a decretar la libertad de nuestros afiliados, para que cada quien se pueda expresar con entera libertad, sin apriete, sin que exista más este peronismo tarifado donde cada uno compra y vende un paquete a cambio de algo que sea una franquicia. Acabemos con eso, porque al igual que la Asamblea del año XIII, en unas de esa vamos a declarar la libertad del afiliado”.

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