Mauricio Macri jurará mañana como Presidente, sin documento fotográfico
alguno de la transición con Cristina Fernández, luego de las dos
negativas de la mandataria saliente. La primera, cuando lo recibió en
Olivos y prohibió las fotografías. La segunda, al encontrar la excusa
perfecta para no estar en el traspaso de mando.
Cristina se fue denunciando y dividiendo a la sociedad
DyN- Cristina Fernández culminó su mandato con una autenticidad llamativa: denunciando a los medios, la oposición y al "partido judicial", negándose con la excusa del fallo judicial a ponerle la banda presidencial a Mauricio Macri y profundizando la división en la sociedad pero con una derrota a cuestas que dejó al peronismo en un pésimo escenario.
Claramente la
medida cautelar presentada por el macrismo para que la jueza Servini de
Cubría resolviera el fin del mandato de Cristina Fernández a partir de
esta noche, fue un error. Porque le dio a Fernández de Kirchner el
motivo para victimizarse y ausentarse del lugar donde nunca quiso estar:
en la ceremonia de traspaso.
El silencio y le media sonrisa de la presidenta saliente, cuando en la abarrotada Plaza de Mayo sus seguidores coreaban "golpe de Estado", "Macri cagón" o "hijos de puta" directamente para referirse al Poder Judicial, no hizo mas que profundizar la idea kirchnerista de confrontar y dividir a la sociedad entre amigos y enemigos.
Está claro que el Poder Judicial es una corporación, que alinea sus intereses con el gobierno de turno. Haber desempolvado en las últimas horas el Caso Skanska, da prueba de la ruptura adrede del vínculo con el gobierno saliente.
Pero es el mismo Poder Judicial que en algún momento fue aliado del oficialismo. El vínculo de los Kirchner con jueces federales cuestionados desde los '90 como Norberto Oyarbide, que los sobreseyó de manera express en una denuncia por enriquecimiento ilícito, da prueba de ello. Lo mismo que el juez Daniel Rafecas, y que cerró velozmente la denuncia del fiscal Alberto Nisman contra la mandataria.
Por eso es llamativo la habilitación de los insultos, de quienes en algún momento fueron socios y, algunos de ellos, puestos por Néstor Kirchner en la Corte y en la Justicia Federal.
Cristina Fernández deja el peronismo en medio de una crisis de identidad. Un PJ que no se negó a los caprichos presidenciales como el de no asistir a la jura del próximo presidente.
Además de dejar al peronismo sin la provincia de Buenos Aires, sin gobierno nacional y con un incierto debate interno, los gobernadores del PJ deberán someterse al próximo gobierno a partir de la compleja situación económica de algunas provincias.
El recuerdo permanente de Cristina Fernández de Néstor Kirchner, trasciende el recuerdo de un ex esposo: es el recuerdo de un líder a quien nunca supo reemplazar.
El silencio y le media sonrisa de la presidenta saliente, cuando en la abarrotada Plaza de Mayo sus seguidores coreaban "golpe de Estado", "Macri cagón" o "hijos de puta" directamente para referirse al Poder Judicial, no hizo mas que profundizar la idea kirchnerista de confrontar y dividir a la sociedad entre amigos y enemigos.
Está claro que el Poder Judicial es una corporación, que alinea sus intereses con el gobierno de turno. Haber desempolvado en las últimas horas el Caso Skanska, da prueba de la ruptura adrede del vínculo con el gobierno saliente.
Pero es el mismo Poder Judicial que en algún momento fue aliado del oficialismo. El vínculo de los Kirchner con jueces federales cuestionados desde los '90 como Norberto Oyarbide, que los sobreseyó de manera express en una denuncia por enriquecimiento ilícito, da prueba de ello. Lo mismo que el juez Daniel Rafecas, y que cerró velozmente la denuncia del fiscal Alberto Nisman contra la mandataria.
Por eso es llamativo la habilitación de los insultos, de quienes en algún momento fueron socios y, algunos de ellos, puestos por Néstor Kirchner en la Corte y en la Justicia Federal.
Cristina Fernández deja el peronismo en medio de una crisis de identidad. Un PJ que no se negó a los caprichos presidenciales como el de no asistir a la jura del próximo presidente.
Además de dejar al peronismo sin la provincia de Buenos Aires, sin gobierno nacional y con un incierto debate interno, los gobernadores del PJ deberán someterse al próximo gobierno a partir de la compleja situación económica de algunas provincias.
El recuerdo permanente de Cristina Fernández de Néstor Kirchner, trasciende el recuerdo de un ex esposo: es el recuerdo de un líder a quien nunca supo reemplazar.
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