Cristina participará en la Asamblea de la ONU
La Presidenta arribó a las 6.45 hora local (7.45 hora argentina) a esa ciudad, donde mañana pronunciará su discurso en la 68ª Asamblea General de las Naciones Unidas.
(Télam)
El encuentro genera distintas expectativas por motivos que van desde el tratamiento que se le dará a la situación en Siria hasta el debut del flamante presidente iraní, Hasan Rohani, ante el plenario de líderes mundiales.
Los casi dos mil periodistas acreditados para cubrir la Asamblea General de las Naciones Unidas -cifra aportada por un miembro de la Organización destinado al área de prensa- son una muestra cabal del interés generado en torno a la cumbre, sobre todo si se los compara con los casi mil doscientos que cubrieron la pasada edición.
Las mayores expectativas en torno a la Asamblea General pasan por los debates y posturas que puedan exponer los representantes de distintos países frente al extendido conflicto en Siria y a la comprobada utilización de armas químicas.
Serán más de 130 los jefes de Estado presentes y unos 60 los cancilleres que participen de la Asamblea, según estimó la semana pasada el secretario General de las Naciones Unidas, Ban Ki-moon: un escenario robusto para un debate urgente sobre una situación que lleva más de dos años.
En ese contexto, la opinión pública internacional estará pendiente de las palabras del presidente de los Estados Unidos, Barak Obama, quien debió desistir de sus planes de atacar Siria, entre otras cosas, debido a la intervención diplomática de Rusia.
Además de los Estados Unidos, habrá otros países que integran el Consejo de Seguridad de Naciones Unidas que intervendrán en las primeras horas de la Asamblea, como es el caso de la Argentina, que ocupa una de las 10 bancas “no permanentes” y presidió el Consejo en el último mes, cuando la intervención militar estuvo a punto de pasar a mayor escala.
Dentro del movimiento diplomático que viene generando la crisis en Siria, un nuevo punto de inflexión podría darse el próximo sábado cuando Ban Ki-moon, acompañado por su mediador internacional, Lakhdar Brahimi, se entreviste con el secretario de Estado norteamericano, John Kerry, y con el canciller ruso, Serguei Lavrov, para intentar fijar una fecha para la celebración de una conferencia sobre Siria en Ginebra.
Estados Unidos y Rusia están tratando desde hace meses, sin éxito, de convocar una reunión internacional en Ginebra para que el gobierno de Bashar Al Assad y la oposición rebelde se sienten a negociar una salida política al conflicto que ha generado miles de muertos y cientos de miles de refugiados.

