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CFK en cadena dura con Lorenzetti

La presidenta Cristina Fernández volvió a cruzar a las autoridades de la Corte Suprema de Justicia al reclamarle que "en vez de dar tantos discursos contra el narcotráfico".

(DyN)

Le pidió que dote de mayores recursos a los juzgados, luego de que el titular del máximo tribunal, Ricardo Lorenzetti alertara que el contrabando de drogas es "un flagelo preocupante".

Al presentar en el partido bonaerense de San Martín "dos hornos pirolíticos móviles", destinados a la destrucción de droga incautada, la jefa de Estado sostuvo que se trata de una "contribución para crear políticas de Estado en materia de seguridad y lucha contra el narcotráfico".

La declaración de la presidenta se produjo luego de que Lorenzetti advirtió que "la gente tiene razón al pensar que la inseguridad se ha agravado" y alertó que "el narcotráfico también es un flagelo preocupante, junto con la impunidad".

La pulseada entre el Gobierno y el Poder Judicial tuvo un nuevo capítulo, cuando la jefa de Estado precisara que el juzgado federal de Orán sólo cuenta con 22 empleados, en una de las zonas más críticas del tráfico de drogas.

"En lugar de dar tantos discursos contra el narcotráfico, quienes son los máximos responsables del Poder Judicial, deberían dotar de mayor cantidad de empleados, recursos y elementos para que puedan hacerlo eficazmente", dijo la Presidenta en clara referencia a los dichos de Lorenzetti.

Lo cierto es que el titular de la Corte abrió la polémica cuando en una entrevista al diario La Voz del Interior de Córdoba señaló que "cuando se habla de Justicia, siempre se apunta a la cuestión penal y a la inseguridad" y explicó que "ese problema se debe afrontar con políticas de Estado continuas de todos los poderes nacionales y provinciales".

Pese a que Lorenzetti reconoció que "el Poder Judicial debe hacer una autocrítica y tener otra actitud: ser más receptivo de las demandas sociales", de poco sirvió para atemperar la embestida de la presidenta, que insistió que su gobierno "no habla tanto en los discursos".

Fue en el marco del acto en San Martín donde la mandataria también anunció que enviará al Congreso un proyecto de ley para reemplazar al Registro Nacional de Armas (RENAR), al que tildó de "viejo y obsoleto", por una Agencia Nacional de Materiales Controlados.

En este sentido sostuvo que su objetivo es que "el desarme" se "convierta en una política pública de Estado" y resaltó que en su administración "se han destruido más armas que en ningún otro gobierno, vamos a llegar a las 300 mil armas destruidas".

Durante el acto, la presidenta también inauguró por videoconferencia un laboratorio forense en Santiago del Estero y anunció que se instalarán próximamente en las provincias que aún faltan.

Fue en ese tramo de su discurso que Cristina Fernández expresó un reproche cuando mencionó que esos recursos del Gobierno "deberían integrar inversiones del Poder Judicial".

"Pero las hacemos nosotros para contribuir con la Justicia" y por eso "hemos inaugurado estos laboratorios muy modernos" en distintas provincias, aseveró, ya que "antes no había nada, absolutamente nada. Esto también es una contribución al tema de la lucha por la seguridad y el narcotráfico", subrayó.

Lorenzetti indicó que la función de los jueces "no" es gobernar, sino poner "límites al gobierno de turno" y "al poder empresario".

Al ser consultado sobre el proceso de "democratización de la Justicia", que propone el Ejecutivo, el titular de la Corte admitió que es una "idea" que "nunca fue bien aclarada".

En cuanto a las presiones que ejerce el Gobierno sobre el máximo tribunal, aclaró que "hay presiones de todos lados", pero indicó que "eso no nos puede afectar como jueces". "Si la Presidenta dice algo, que lo diga. Lo que no nos puede pasar, es que esas opiniones nos afecten. Si un juez se siente presionado, se debe retirar del cargo", remató el juez.

 

Sin cuentas bancarias

La presidenta Cristina Fernández afirmó que "no" tiene "ninguna cuenta" bancaria para que le descubran, por lo que remarcó que "nadie" la "va a extorsionar en contra de los intereses del país" y calificó de "bochornosa" la denuncia sobre las supuestas cuentas de su hijo Máximo Kirchner en el exterior.

"Vienen diciendo que van a denunciar cuentas y empresas, que las den a conocer", desafió la mandataria durante un acto en la localidad bonaerense de San Martín y remarcó que "llega un momento en el que el bombardeo mediático es tan grande que hasta los amigos, los que están con uno, dudan".

A través de cadena nacional, la jefa de Estado sostuvo: "No tengo ninguna cuenta para que me descubran y a mí nadie me va a extorsionar en contra de los intereses del país", y culpó a los fondos buitre de impulsar "una campaña de desprestigio contra la Argentina".

Además, la jefa de Estado se quejó porque en el pasado habían hablado de un supuesto departamento en Nueva York de su "pobre hija" Florencia Kirchner.

Durante un acto en el municipio bonaerense de San Martin, la mandataria evitó hacer referencia a los resultados de las elecciones primarias de Capital Federal, donde el PRO sacó amplia ventaja y el Frente para la Victoria quedó tercero.

En el encuentro, Fernández de Kirchner se mostró con los precandidatos presidenciales por el oficialismo, Daniel Scioli y Florencio Randazzo, y mantuvo una extensa videoconferencia con el postulante a la gobernación bonaerense, el Secretario de Seguridad, Sergio Berni.

Acompañada también por la ministra de Seguridad, Cecilia Rodríguez, y de Justicia, Julio Alak, la mandataria denunció que los fondos buitre "están atacando a la República Argentina" y no sólo a su gobierno.

"No crean que la campaña es contra la Presidenta, no, es contra la República Argentina", advirtió y recordó que "nos picoteaban sobre las expectativas de los argentinos con que si no llegábamos a un acuerdo con los fondos buitres, se venía todo abajo".

Sin embargo, la Presidenta destacó que, a pesar de esos pronósticos negativos, la Argentina volvió a "acceder al mercado de capitales a tasa razonable", al referirse a la reciente toma de deuda de 1.415 millones de dólares, pero aclaró que el país "jamás" honrará a la "usura internacional".

"La estafa no se honra, lo prohíbe Dios, la Torá, el Corán... No se puede explotar al ser humano", enfatizó la jefa de Estado, quien indicó que Argentina ahora salió al "mercado y se obtuvo más dinero de lo que se había solicitado".

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