La mujer pasaba por el lugar cuando advirtió la pelea de una pareja y su hija adolescente discapacitada; cuando la situación se puso más tensa intervino, le preguntó a la mujer qué pasaba, y esta le contestó que había presentado dos órdenes de restricción perimetral contra el sujeto. A su vez, el hombre le contó que la joven estaba maltratando a su hija. Luego, la chica de 17 años también se puso violenta y comenzó a golpear a la pareja.
En ese momento, la mujer llamó al 911, y le preguntaron “del masculino, del femenino, del puente, que dijera con precisión qué puente era, que tenía que saber el nombre, lo que me pareció absurdo y colgué. Volví a llamar, me atendió una mujer y me dijo que avisarían a la seccional en calle José de la Iglesia. Tres cuartos de hora después llegó un policía a pie quien dijo que no tenían móvil, estaban con horario y personal reducido y no podía salir de la comisaría hasta que viniera otro a relevarlo”.
La mujer también expresó su enojo porque los patrulleros que pasaban por la zona no se detenían, y los vecinos que veían la situación no se inmiscuían.
Críticas a la respuesta policial: tardaron 40 minutos en responder a un llamado de emergencia