"La cometa", por Néstor Groppa
LA COMETA
La cometa
es un rojo pez
de papel
al cabo
de una larga tanza viva
y pensante.
Divaga,
cabeceando
por el potrero
con el frío;
ondula
obediente
por callejones,
ovillándose
en un tarro
hasta su cola
de cartílagos
de papel en cadenitas de varios colores
como una estrafalaria
bufanda pobre.
La cometa
pincela el aire
con sus flecos,
esos escasos cabellos sonoros
también de papel.
Resuelta sube
y se deja estar
igual a una estampilla
contra el cielo
matesallada
al destino
de la infancia.
Y anda y vuelve
entre picados,
perros que juegan,
bocinazos de lechero a la cuatro de la tarde,
motocicletas con matrimonios
y matrimonios de ciclistas
endomingados,
con vecinos y visitas
ya antes del mediodía.
Un pez
en el lago del aire,
la cometa;
un renacuajo
por el desierto cielo
de la mañana,
algo que va escribiendo
en la luz desalada
con su rúbrica de color;
que mira y baja
al pasto amarillo
y se queda quieta un momento
cual araña
aguardando tejer el otoño.
Asoma por las calles
de tierra
y regresa
- siempre volando -
a la casa
a la galería
de la casa,
al sillón de mimbre,
al aparador de la cocina,
detrás de la bolsa del pan,
luego de haber andado
el barrio
en el sobre en blanco
de un día
de infancia.
De ABACERIA ( OBRADOR II ). Ediciones "buenamontaña". Jujuy año MCMXCI