Pozo de las Avispas, otro reflejo de pobreza y necesidad en Jujuy
- Marisa Burgos, referente del Comedor “Por la Sonrisa de un Niño”, contó que en los últimos tiempos aumentó la demanda de atención en el mismo.
- Lo que comenzó siendo un espacio de contención para niños hoy recibe a madres solteras, embarazadas, adultos y ancianos de la zona.
A pesar de que la Ministra de Desarrollo Humano declaró que la puerta de su oficina siempre estará abierta para quienes lo necesiten, y de que el Secretario de Niñez, Adolescencia y Familia alabe los planes y proyectos de esa cartera, la realidad muestra que la cantidad de personas que necesitan asistencia del Estado continúa aumentando, y las instituciones que las contienen, entre ellas comedores y merenderos, tienen cada vez más dificultades para atender la creciente demanda.
Marisa Burgos, referente de Comedor “Por la Sonrisa de un Niño”, de Pozo de las Avispas (entre Perico y Monterrico) es testigo directa de la situación, y asegura que en los últimos tiempos se incrementó el pedido de asistencia en el mismo.
“Creció la cantidad de personas que concurren a retirar comida; la situación es cada vez más dura para muchos, para quienes tienen y para quienes no. Se percibe claramente la demanda y la pobreza que hay en Argentina en los últimos tiempos”.
Inicialmente, en la institución se recibía a 150 niños; hoy asisten 280 personas entre madres solteras, abuelos, jóvenes, adultos y embarazadas.
“Duele ver esta situación. A veces una olla de 100 litros no alcanza. El sábado pasado 10 personas se fueron sin comida y te parte el corazón”.
Cuatro mujeres trabajan en el comedor; un día antes dejan todos los ingredientes preparados para cocinar y a las 11:30 ya tienen lista la comida, cuando llegan los primeros niños con sus ollas, a veces a guardar lugar o a dejar recipientes para no perder su espacio en la fila y poder recibir la comida del día. Cada familia que recibe ayuda de esta institución tiene entre 3 y 6 integrantes, de acuerdo a Burgos, quien sabe que en una olla de 100 litros entran “una caja de pollos, 12 bolsas de fideos de medio kilo, casi media bolsa de papas y media bolsa de cebollas, para guiso. Es mucho cuando uno lo ve, pero cuando se le da a la gente no alcanza”.