La canasta básica en Jujuy ronda los 18 mil pesos
Mediciones privadas ubican en esa cifra el costo de los elementos básicos que precisa una familia para no caer bajo la línea de la pobreza; una consultora privada asegura que Jujuy es el tercer distrito más pobre del país.
La polémica por los niveles de pobreza en la provincia y el país ocupa de manera recurrente los debates públicos.
Ante la falta de estadísticas oficiales, los estudios privados son los encargados de aportar datos para graficar la realidad social en la provincia.
La cátedra de economía de la facultad de Humanidades, a cargo del economista Carlos Aramayo, mantiene un seguimiento histórico, que se basa en cruzar el valor de la canasta básica con los elementos indispensables para que una familia alcance un nivel de vida digno, y los ingresos promedio de los hogares en la provincia.
Según Aramayo, el valor de la canasta ronda los 18 mil pesos, mientras que el sueldo promedio de la población, entre empleados del sector público y el privado, no supera los 12 mil pesos, con datos relevados a diciembre de 2015.
Similares datos entregó en la jornada de ayer la consultora mendocina Evaluecom, cuyo director, José Marcelo Vargas coincidió con este dato, pero a valores actuales.
Ambos profesionales coinciden en que una familia tipo precisa esa cantidad de recursos cada mes para no considerarse pobre.
Los elementos que conforman esta canasta integran, además de alimentos, vivienda y servicios básicos.
Con algunos puntos porcentuales de diferencia, tanto los trabajos de Cátedra que dirige Aramayo como la consultora mendocina, muestran un panorama social complejo en la provincia, donde la mitad de la población no reúne ingresos suficientes como llevar un nivel de vida aceptable.
Para Evaluecom, la cifra de pobres alcanza el 48,5%, mientras que para Aramayo, supera el 52%.
“Son datos alarmantes. Para salir de esta situación extrema hay que modificar la estructura productiva, para modificar la estructura ocupacional”, sostuvo el docente universitario.
“Sin tocar el uso y tenencia de la tierra, y sin un plan de inversiones en un nivel suficiente para crear miles de pequeñas y medianas empresas manufactureras, y sin una política impositiva local que eleve los recursos propios para no depender tanto del poder central, es muy difícil modificar la realidad de Jujuy”, Concluyó.

