En diferentes barrios de la provincia existen pesebres que, cuando llega el mes de diciembre y hasta mediado de enero, disfrutan adorando al niño Jesús. Los chicos bailan al son de las melodías de villancicos que son ejecutadas por los músicos. En esta oportunidad, te contamos parte de la gran historia del Pesebre El Milagrito, del barrio San Pedrito.
Un pesebre que nació por un "Milagrito"
Hace 22 años, la vecina Mabel Castillo le hizo una promesa al niño Jesús, pidiéndole que mejore la salud de su madre. A cambio, junto a su esposo Aldo Alancay, armaron un pesebre a donde los niños a la fecha se acercan para rendirle culto a través del baile.
Hace 22 años, la vecina Mabel Castillo le hizo una promesa al niño Jesús, pidiéndole que mejore la salud de su madre. A cambio, junto a su esposo Aldo Alancay, armaron un pesebre a donde los niños a la fecha se acercan para rendirle culto a través del baile.
El pesebre “El Milagrito”, se inició con diez adoradores y en ese momento no contaban con músicos por lo que escuchaban los villancicos a través de un parlante.
Con el pasar de los años, llegaron los músicos y mucho esfuerzo los impulsores del pesebre pudieron comprar los instrumentos.
“Realmente es muy grato ver cómo las familias se van acercando al pesebre, ya en el tiempo de diciembre, los jóvenes, los adolescentes, se acercan esperando una nueva navidad y compartir la experiencia de adoración”, relató Soy Yésica Alancay, encargada del pesebre El Milagrito, ubicado en calle Zurita n° 81.

