Para Germán Maccagno, cura a cargo del Santuario de Río Blanco, no hay casualidades, “por obra del Espíritu Santo siempre es elegido el Papá más conveniente para cada época”. De este modo el primer papa jesuita y argentino llegaba a la cúspide de la Iglesia Católica, consigo traería un estilo muy personalista que cosecharía elogios, aunque no estaría exento de críticas, especialmente de sus correligionarios.
SOBREMESA 13-03-23 Germán Maccagno - Párroco de Río Blanco
“Hay una continuidad, si uno se fija en la historia de la Iglesia, cada Papa tiene sus peculiaridad pero el Espíritu Santo los va llevando. Francisco es un Papa pastoral, continúa el legado de sus antecesores y Juan XXIII quien fue el primero en romper el esquema. Pero le agrega cambios concretos, como la reforma institucional que tanto le pedían los cardenales”, describió.
Entre esos cambios trascendentales está la descentralización europeocentrista que históricamente poseía el Colegio Cardinalicio, ganando carácter internacional. Pero el rasgo más distintivo de Francisco es su modo de comunicación, sencillo, repleto del dialecto ríoplatense; aunque respira argentinidad a cada momento, recientemente ratificó que no visitará su país natal en el corto plazo o mediano plazo.
A pesar de ser un líder moral reconocido por todo el mundo, debido a la grieta política que maltrae a los argentinos desde hace años, la figura del Papa es disputada entre oficialismo y oposición. Con el año electoral corriendo no existe posibilidad para ello, cumpliendo con la premisa bíblica nadie es profeta en su tierra, independientemente que esté desinteresado en la banal disputa. “El único lugar donde lo critican hasta despellejarlo es en Argentina. El Papa está en otra dimensión, está con todos, más allá de mezquindades”, explicó Maccagno.
Combina muy bien lo teológico con lo pastoral, sus observaciones son muy aterrizadas. Combina la cátedra con el trajinar diario de un cura. Tiene la cualidad de haber sido un cura de barrio y también un profesor con una gran impronta latinoamericana Combina muy bien lo teológico con lo pastoral, sus observaciones son muy aterrizadas. Combina la cátedra con el trajinar diario de un cura. Tiene la cualidad de haber sido un cura de barrio y también un profesor con una gran impronta latinoamericana