"Cuba lo recordará para toda la vida"
El Papa Francisco inició hoy su gira de 10 días por Cuba y Estados Unidos, en el contexto del restablecimiento de las relaciones entre ambos países tras su rol clave para ese acontecimiento histórico, razón por la cual "se lo va a recordar para toda la vida", según destacaron cubanos.
En su primer discurso, aunque breve, el Papa hiló muy fino para, sin propiciar títulos estridentes, situar ya en el tablero los conceptos de libertad, dignidad, exilio, justicia, paz, reconciliación… Después de pedir a Raúl Castro que trasladase a su hermano Fidel su “consideración y respeto”, Bergoglio se apoyó en textos de José Martí —no hay mejor cuña que la de la misma madera— para advertir de que la cultura del “diálogo y el encuentro” debe imponerse “sobre el sistema, muerto para siempre, de dinastía y de grupos”.
Si a estas palabras se unen las pronunciadas unas horas antes, durante un encuentro con estudiantes de Nueva York y La Habana, sobre los líderes que se convierten en tiranos, no es difícil inferir que Francisco, además de reclamar el fin del bloqueo como espera y necesita el Gobierno cubano, también lanzará destellos de advertencia a un régimen que no ha cambiado de apellido desde hace más de medio siglo. “Un buen líder”, explicó el Papa a preguntas de un joven, “es aquel que es capaz de generar otros líderes. Si un líder quiere sostener el liderazgo, es un tirano. Los líderes de hoy en día no estarán mañana. Si no siembran la semilla del liderazgo en otros, no tienen valor. Son dictadores”.

