El gobierno de Alberto Fernández decretó la cuarentena total en el territorio nacional el 19 de marzo hasta el 31 de ese mismo mes y de esa manera comenzaba la política de aislamiento social, que desde entonces se fue flexibilizando, si bien todavía rigen algunas restricciones.
Por aquellos días, la medida contó con un fuerte respaldo y de hecho el país logró retrasar la curva ascendente de contagios, mientras preparaba la infraestructura hospitalaria para atender los casos graves.
Con el correr de los meses, la incidencia de casos pasó de un promedio de 300 contagios diarios a 10 mil. El significativo aumento hizo que en la segunda mitad de 2020 el país pasara a estar entre los más afectados por la pandemia.
La pandemia, como se había previsto, impactó en la economía por lo que se implementaron los programas de Recuperación Productiva (Repro) y de Asistencia de Emergencia al Trabajo (ATP) para mantener el empleo y la producción.
Hoy, a un año del primer caso de coronavirus en el país, la realidad y el porvenir parecen más optimistas con la llegada de más de cuatro millones de diferentes vacunas, entre ellas la Sputnik V, Sinopharm y AstraZeneca. El arribo de las vacunas planteó el desafío de llevar a cabo el operativo de vacunación más importante en la historia de nuestro país.
365 días después del primer caso, Argentina cuenta con 2.118.676 contagios y 52.192 víctimas fatales.
FUENTE: Mdzol.