Pero no fueron los únicos ya que SEOM también inició una junta de firmas contra los tarifazos. La campaña del sindicato continúa y ya han recolectado más de 5.000 firmas contra los incrementos desmedidos.
La ciudad de Palpalá fue uno de los centros de la movida de los municipales y este viernes se desarrolló una nueva jornada de colecta de posturas de apoyo.
Nueva jornada de junta de firmas en Palpalá
La campaña tuvo lugar en el Centro Cívico. Sergio Herrera, secretario gremial de SEOM, y Hebert Lima, referente del Espacio de Participación Popular (EPP), explicaron que están llegando boletas que oscilan entre los $150.000 y $250.000, cifras totalmente desproporcionadas frente a los bajos ingresos de los trabajadores y jubilados locales.
Expusieron el caso de una jubilada que vive sola y recibió una factura de $250.000. Además, ante la llegada del frío invernal a la provincia, advierten que los adultos mayores no se atreven a encender estufas ni a usar la pava eléctrica por el temor absoluto a no poder pagar las próximas facturas.
Marcaron que la campaña ya ha logrado un piso de 6.000 firmas y tiene como meta inmediata alcanzar o superar las 10.000 adhesiones para exigir formalmente el congelamiento de los aumentos.
En el marco de los cuestionamientos, hicieron hincapié en que las facturas de EJESA vienen "adosadas" con tasas municipales e impuestos imprecisos. En muchos casos, estos recargos impositivos terminan costando más caro que el consumo real de energía del usuario.
La Superintendencia de Servicios Públicos (SUSEPU) fue calificada como un organismo "inútil" y carente de autonomía. Los denunciantes afirmaron que la entidad demora hasta tres meses en responder los reclamos individuales y que responde directamente a las directivas del Gobierno Provincial, al cual acusan de respaldar corporativamente a la empresa de energía.
Para cerrar, los referentes confirmaron que las planillas seguirán disponibles en las calles durante las próximas semanas.