La maniobra delictiva comenzó cuando el damnificado contactó a través de la red social a un sujeto que afirmaba residir en la ciudad de Tarija, en Bolivia, quien le garantizó el envío del animal hasta la ciudad siderúrgica previo pago de los costos operativos.
Transferencias y fotos del documento
Convencido de la veracidad de la oferta, el comprador realizó tres giros bancarios por montos de $80.000, $150.000 y $100.000, alcanzando una suma total de 330 mil pesos destinada a cubrir supuestos trámites veterinarios, traslado y aranceles aduaneros.
Además de los fondos, la víctima envió fotografías de ambas caras de su Documento Nacional de Identidad (DNI) a pedido del supuesto vendedor, quien adujo necesitarlas para completar la documentación del viaje.
Exigencia aduanera y negativa a devolver el dinero
El conflicto se desencadenó cuando el estafador volvió a comunicarse para exigirle un nuevo depósito de 350 mil pesos adicionales, bajo el pretexto de que habían surgido graves contratiempos en los controles de la Aduana boliviana y que el perro corría riesgo de ser decomisado.
Ante la imposibilidad de afrontar ese pago, el vecino de Palpalá exigió la cancelación de la venta y el reintegro de los $330.000 ya abonados. El delincuente se negó drásticamente alegando que el dinero y el animal se encontraban retenidos por las autoridades aduaneras. La denuncia penal quedó radicada en sede policial para rastrear el perfil de la red social y la titularidad de las cuentas receptoras.