La familiar cuestionó con dureza el accionar de la fiscalía interviniente por enmarcar de manera preliminar el hecho bajo la hipótesis de un autoperjuicio, asegurando que existen numerosos indicios que apuntan a una muerte violenta.
"A mi hermano lo encontraron en un estado que no es un suicidio. Mi hermano tiene una muerte dudosa: tiene golpes en el cuerpo, tiene signos de abuso y violación. Él no estaba atravesando un cuadro depresivo, era un chico feliz, lleno de proyectos y dedicado a sus estudios", aseveró Tolaba.
Pruebas omitidas y pedido de peritajes
La hermana del joven denunció una marcada parálisis en el avance del expediente y señaló la omisión de medidas probatorias que resultan fundamentales para el esclarecimiento de lo acontecido.
"Nosotros dimos la contraseña del celular de mi hermano y hasta el día de hoy no peritaron el teléfono, ni tampoco el de la persona que estuvo por última vez con él. No hicieron la reconstrucción del hecho, no secuestraron la ropa del sospechoso, ni pidieron el relevamiento de las cámaras de seguridad que hay en Palpalá", enfatizó.
Denuncia de amenazas y reclamo de celeridad
Asimismo, Tolaba reveló que la familia ha sufrido hostigamiento tras hacer públicos sus reclamos en la causa, señalando que la persona investigada continúa en libertad sin ningún tipo de restricción procesal.
"Ya recibimos amenazas por parte de la madre de este chico. Nosotros no nos vamos a callar más. Pedimos que analicen si hay muestras de ADN en el cuerpo de mi hermano y que la persona que tenga que ir presa, esté presa. Somos una familia humilde que solo busca la verdad", concluyó.