Vecinos de las 10 Hectáreas en la ciudad siderúrgica solicitan mejoras en el arreglo de sus calles. No tienen cordón cuneta y cada vez llueve, se vuelve un camino de lodo. Los colectiveros, hacen maravillas y los usuarios sufren las consecuencias.
Ni la fe trae la obra pública a las 10 Hectáreas
Una residente contó que debe llevar dos pares de calzado para su hijo que va a la escuela por el barro.
“El tema del transporte, el recorrido que hace acá es insostenible por el barro, no se puede ni esperar el colectivo. No se puede transitar. Llevamos a los chicos con doble calzado porque tienen sus zapatos para ir al colegio y tenemos que cambiarle cuando suben el colectivo”, relató.
En tanto que un chofer de transporte urbano señaló que los rodados se arruinan cuando pasan por calles en mal estado. No pueden cambiar de recorridos por las paradas establecidas y porque casi todas las calles se encuentran de manera similar.
Por su parte, una pasajera del colectivo dijo que es peligro caminar y esperar en el barro.
“Prácticamente todas las calles están así, está el puente que casi no se puede cruzar, todo es por la lluvia. Arruina bastante los vehículos por la cantidad de pozos”.