Los comedores infantiles son parte de la pesada herencia que deja el Gobernador Eduardo Fellner después de casi 20 años de gestión al frente de la provincia de Jujuy sin poder solucionar un problema tan básico e importante como la alimentación de los niños.
Niños palpaleños deben “sacar turno” para poder comer
El comedor “Manitas Traviesas” de Palpalá brinda alimentación diaria a 140 niños de escasos recursos, además de ancianos y discapacitados. Aseguran que es tanta la necesidad de la población que tienen “listas de espera” para atender gente.
La desidia del Gobierno provincial en este sentido y la premura por esconder la realidad y taparla con anuncios vetustos e innecesarios para ganar terreno en la carrera electoral ha llegado a límites insospechados.
Es así que en un comedor infantil de la ciudad de Palpalá hay niños y familias que “sacan turno” para comer. Así de triste y dura es la realidad que viven muchos palpaleños en esta “década ganada”.
El comedor “Manitas Traviesas” brinda alimentación diaria a 140 niños (el Ministerio de Desarrollo Social les da un subsidio para alimentar a 115 solamente), además de ancianos y algunas familias de escasos recursos que no tienen para comer. Pero lo más trágico de esta historia es que hay niños en “lista de espera” para poder acceder a un plato de comida.
Así lo comentó a Radio 2 una de las cocineras de este comedor, Alejandrina Arce, quien manifestó que “hay mucho desempleo acá, incluso hay muchos jóvenes que son padres también y se acercan al comedor a pedir un plato de comida y se nos va de nuestras manos y nos ponemos tristes porque tenemos que decirles que vuelvan después. Aparte de los chicos que tenemos, nosotros también tenemos listas de espera, que es una lista de 50 niños, si no son más”.
Alejandrina Arce comentó también a nuestro medio que “nosotros damos de comer a niños, abuelos y adolescentes, cocinamos a leña y damos de comer a 115 niños, ese es el cupo que nos da el Ministerio de Desarrollo Social pero nosotros les damos de comer a 140 niños, o sea que nos pasamos del cupo, además de los ancianos y discapacitados que también atendemos, todo con el mismo presupuesto”.
“El presupuesto que nos dan a nosotros es de 6 pesos por niño, que es algo así como 13.500 pesos que tenemos que hacer durar todo el mes y que es para comprar los productos de alimentos, que serían carne, verduras y mercadería. Pero también de allí usamos un poco para la leña porque nadie nos da leña y no tenemos gas en el comedor. A veces nosotros vamos a traer la leña, otras veces los padres nos colaboran con unos cuantos palos”, dijo.
En tanto, la cocinera recordó que “yo trabajo en este comedor desde el año 2007, cuando estaba desocupada, después accedí a un plan y luego a una capacitación que la tengo hasta ahora. Lo que cobro de esa capacitación es el básico que es de 2.000 pesos y estoy desde las 7 de la mañana hasta las 3 de la tarde”.
“Yo tengo un niño que va a la primaria y otro que recién tiene un año, mi marido es desocupado, no tiene trabajo”.
Es así que en un comedor infantil de la ciudad de Palpalá hay niños y familias que “sacan turno” para comer. Así de triste y dura es la realidad que viven muchos palpaleños en esta “década ganada”.
El comedor “Manitas Traviesas” brinda alimentación diaria a 140 niños (el Ministerio de Desarrollo Social les da un subsidio para alimentar a 115 solamente), además de ancianos y algunas familias de escasos recursos que no tienen para comer. Pero lo más trágico de esta historia es que hay niños en “lista de espera” para poder acceder a un plato de comida.
Así lo comentó a Radio 2 una de las cocineras de este comedor, Alejandrina Arce, quien manifestó que “hay mucho desempleo acá, incluso hay muchos jóvenes que son padres también y se acercan al comedor a pedir un plato de comida y se nos va de nuestras manos y nos ponemos tristes porque tenemos que decirles que vuelvan después. Aparte de los chicos que tenemos, nosotros también tenemos listas de espera, que es una lista de 50 niños, si no son más”.
Alejandrina Arce comentó también a nuestro medio que “nosotros damos de comer a niños, abuelos y adolescentes, cocinamos a leña y damos de comer a 115 niños, ese es el cupo que nos da el Ministerio de Desarrollo Social pero nosotros les damos de comer a 140 niños, o sea que nos pasamos del cupo, además de los ancianos y discapacitados que también atendemos, todo con el mismo presupuesto”.
“El presupuesto que nos dan a nosotros es de 6 pesos por niño, que es algo así como 13.500 pesos que tenemos que hacer durar todo el mes y que es para comprar los productos de alimentos, que serían carne, verduras y mercadería. Pero también de allí usamos un poco para la leña porque nadie nos da leña y no tenemos gas en el comedor. A veces nosotros vamos a traer la leña, otras veces los padres nos colaboran con unos cuantos palos”, dijo.
En tanto, la cocinera recordó que “yo trabajo en este comedor desde el año 2007, cuando estaba desocupada, después accedí a un plan y luego a una capacitación que la tengo hasta ahora. Lo que cobro de esa capacitación es el básico que es de 2.000 pesos y estoy desde las 7 de la mañana hasta las 3 de la tarde”.
“Yo tengo un niño que va a la primaria y otro que recién tiene un año, mi marido es desocupado, no tiene trabajo”.

