Pablo Luis “el monito” Siacia, triunfa en Perú

Pablo Luis Siacia es hijo del querido y recordado “mono” Siacia,  ídolo y artífice  de las grandes campañas en la historia del Club Atlético Gimnasia y Esgrima  de Jujuy en los años 70.

Nada fue fácil para Pablo Siacia (h)  A los siete años tuvo que presenciar la muerte de su padre, a causa de un infarto. Creció de golpe, como los que están destinados  a alcanzar el éxito,  aunque no sin sacrificio y esfuerzo.

“Carucha” Lugano, un personaje del futbol, de gran corazón, casi lo adoptó como un hijo más, consiguiéndole una beca con un reconocido empresario llamado Antonio Llaya, con lo que pudo terminar sus estudios primarios, secundarios y parte del terciario.

Pablo tenía en claro que quería ser profesor de educación física, orientado hacia el futbol. Cuando se recibió, comenzó a desandar el camino de la profesión  y casi  estaba cantado que su ingreso al Club Gimnasia  de Jujuy, en donde había jugado su padre, era su destino inexorable.  Así trabajó  en las divisiones  menores hasta hacer experiencia  junto con preparadores  físicos  como el profesor Leonel Cassini,  Connena, Olivera, Dani Ferraro y Bóveda.

Las cosas que a veces  tiene la vida, hicieron que anduviera por Jujuy el técnico peruano José  Ramírez Cuba, en procura de captar jugadores juveniles como para llevarlos  a Perú. Pablo Siacia recomendó hablar con el gerente Antonio Ortiz. Fue así que Walter Busse tuvo la posibilidad de emigrar un corto tiempo, e incluso cuando Siacia  pudo establecerse en ese país, le dio la oportunidad  a Maxi Quiroga, abriendo una nueva puerta a los futbolistas jujeños.

Antes quedó la promesa por parte de Ramírez Cuba,  de que  si se daba la posibilidad  llevaría a Pablo Siacia  a trabajar al futbol incaico con él.  Aquello se cumplió; el técnico peruano solicitó de acudiera a  Perú  en lo inmediato. Pese a lo reacia que se mostró la dirigencia de Gimnasia  de Jujuy de no otorgarle una licencia, Pablo tuvo que tomar una resolución.

La decisión estaba tomada, por lo que envió el telegrama de renuncia ante el nulo apoyo de la dirigencia  “albiceleste”.  Con dinero prestado tomó el avión  rumbo a Perú. Cobresol y el Real Huancayo fueron sus primeras  experiencias en tierras peruanas, con distinta suerte, pero dejando sentado un buen trabajo realizado.

Por aquel entonces tuvo una  gran experiencia internacional al participar en la Copa Libertadores  de América, lo cual resultaba algo impensado haciendo una retrospectiva de  su corta carrera como  preparador físico.

El Real Garcilaso apareció como un nuevo desafío, por lo que  el 2010, 2011, 2012 y 2013 fueron años de gran trabajo y progreso. Ahora un nuevo reto lo espera por la Copa Libertadores de América. El 12 de Febrero deberán medirse con el Cruzeiro de Belo Horizonte y el 20 con Defensor Sporting de Uruguay. Después quién sabe… Podrá ser la Universidad de Chile o Guaraní de Paraguay. Hay mucho por hacer; lo cierto es que en el Cuzco, al Universitario le salió un “grano”, por lo que se habla de un nuevo clásico de la ciudad.

En lo personal para el querido Pablo “el monito “Siacia, todo fue encontrarse con un nuevo hábito, en lo que hace a infraestructura, elementos, mentalidad, cargas de trabajo, idiosincrasia en definitiva.

Como profesor tuvo que adecuarse al medio, improvisar e innovar, desde las costumbres en las comidas a los horarios. De hecho, en su paso por Jujuy en este período de vacaciones, aprovechó para comprar algunos implementos  para continuar trabajando pronto, cuando realice la pretemporada.

Es evidente que los equipos considerados grandes, como Sporting Cristal, Alianza o Universitario llevan la delantera en cuanto a condiciones; igual el modesto pero aguerrido Real Garcilaso, seguirá dando pelea a pesar que el futbol peruano necesita de una gran restructuración.

Así, y a grandes  rasgos, es  la vida de Pablo Luis Siacia, para quien se podrían aplicar algunos dichos populares como: “Nadie es profeta en su tierra”, “Llegó con una mano adelante y otra atrás” o “A Pablo  nadie le regaló nada”.

Como dice “carucha” Lugano, “En la vida, el que no da todo, no da nada”… Abrazo de gol “monito” y que sigan los éxitos.

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