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Los "cubre-boca": un complemento de las medidas tomadas hasta ahora

La OMS y el Ministerio de Salud argentino brindaron recomendaciones sobre la elaboración y uso de "cubre-bocas" para que sean usados por la población general. Esta es una medida complementaria, pero se sigue investigando la efectividad de su uso.

  • En Argentina se incorpora una nueva medida de prevención.
  • La OMS brindó un comunicado explicando su postura.
  • Desde este viernes, es de uso obligatorio y se multará a quien no cumpla.

Con más de 1.400.000 casos de COVID-19 confirmados en el mundo, y más 298.000 de personas recuperadas, surgen nuevas discusiones y medidas preventivas alrededor de la pandemia que paraliza el mundo.

En búsqueda de mejorar la prevención, pero sin una evidencia consolidada y una amplia discusión en el ámbito médico y científico, el Gobierno Nacional decidió incluir la recomendación del uso de “cubre-bocas” caseros en la población que no presenta síntomas de enfermedad respiratoria y que transite por espacios públicos. Esto se da luego de la última actualización sobre medidas preventivas de la Organización Mundial de la Salud.

“Quienes concurran a lugares públicos donde otras medidas de distanciamiento social sean difíciles de mantener como supermercados, farmacias, bancos, transporte público, etc.” se sugiere el uso de este protector casero, detalla el sitio web del gobierno argentino, en la sección destinada a brindar información sobre COVID-19.

Tanto la OMS como el Ministerio de Salud de la Nación destacan que esta medida es complementaria a las que ya se han tomado desde el inicio de la pandemia en el país. Esto se debe a que, como sugieren los especialistas, esto podría generar una falsa seguridad en la población y dejar de lado las recomendaciones que sí tienen respaldo, como el lavado de manos y la distancia interpersonal.

Que la gente no crea que es una ‘bala de plata’, dijo el subdirector de la Organización Panamericana de la Salud (OPS/OMS), Jair Barbosa, en una conferencia de prensa virtual que desarrolló este martes. Ante la consulta sobre esta nueva perspectiva, explicaron que, en una epidemia, la información y la evidencia científica disponible cambia rápidamente, lo que lleva a tener que adaptar las recomendaciones.

Respecto a la evidencia que se dispone hasta el momento sobre este tema, desde el Instituto de Investigaciones en Biodiversidad y Medioambiente (INBIOMA), dependiente del CONCET y la Universidad Nacional del Comahue, elaboraron un informe técnico sobre “barbijos caseros” y destacaron que “aquellos trabajos basados en ensayos clínicos y reportes indican que las máscaras caseras tienen una menor efectividad que los barbijos quirúrgicos para los trabajadores de la salud en jornadas de trabajo de 8 horas, pero que podrían ser eficientes para el uso comunitario, ya que el tiempo de uso y el nivel de exposición al virus de una persona en un ámbito público es menor que el tiempo de exposición del personal médico”.

Además, en el documento elaborado por el INBIOMA ponen en consideración que “este tipo de máscaras (cubre-bocas) para la población general puede ser beneficioso en situaciones de pandemia como la que estamos atravesando, no sólo por su potencial de reducir en alguna medida la transmisión bajo su correcto uso, sino también para evitar desabastecimiento de estos barbijos quirúrgicos y mascarillas. Incluso la OMS lo ha recomendado para casos de pandemia en su Programa global para la influenza”.

Esta nueva recomendación del uso de “cubre-bocas” caseros también tiene otro motivo clave en medio de la pandemia. Los elementos de protección personal (EPP) disponibles no llegan a cubrir las demandas actuales de los sistemas de salud y el stock disponible debe priorizarse para el uso en instituciones de salud.

Para el caso particular de los barbijos médicos, un insumo regulado por la Administración Nacional de Medicamentos, Alimentos y Tecnología Médica (ANMAT), se requiere de conocimientos previos para un uso correcto, que genera una falsa seguridad en quien lo usa y que al no usarlo de forma correcta puede ser la puerta de ingreso al SARS-CoV-2 y otros microorganismos nocivos para la salud humana.

Por lo cual, la OMS, la autoridad sanitaria y las sociedades científicas coinciden que este insumo médico sólo se recomienda para uso de trabajadores sanitarios, personas que tienen síntomas y sus cuidadores. En estos casos, por el contrario, no se recomienda usar las de tipo caseras debido a la baja efectividad que tienen en ambientes con alta circulación viral.

Finalmente, el Director General de la OMS, Tedros Adhanom Ghebreyesus, expresó en un comunicado que “con mascaras o sin mascaras, hay cosas comprobadas que todos podemos hacer para protegernos a nosotros mismos y a los demás: mantener la distancia, lavarnos las manos, toser o estornudar en el codo y evitar tocarse la cara”.

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