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Polémica por la madre que pide la "muerte digna" para su beba

Camila tiene 2 años, y desde que nació jamás pudo respirar por sus propios medios. Tampoco ve, ni escucha ni habla. Los médicos se niegan a desconectarla del respirador.

"Si la muerte está, hay que dejarla acontecer", dice Selva Herbón, la mamá de Camila, quien cree que ésa es la única alternativa para que su hija alcance la tranquilidad.

Según afirma Herbón, Camila "no oye, no ve, no habla, no siente nada, no se mueve. No tiene conciencia de su existencia".  En estos 24 meses desde su nacimiento "no hay ninguna mejoría, ni la más mínima".

El calvario de Selva comenzó en la propia instancia del parto. A la beba le faltó oxígeno y tuvo un paro cardiorrespiratorio, del que logró sobrevivir tras 20 minutos de maniobras de reanimación.

Permanece diariamente en la cuna de un hospital, sin poder moverse por su proia cuenta, sin poder gesticular, hablar, sin poder hacer nada.  Tanto Selva como su esposo sólo encuentran como solución que su hija pueda tener "una muerte digna", para lo que no hay legislación en el país.

Tres comités de ética entienden que su estado es "irreversible". Pero los médicos que atienden a la pequeña no se animan a actuar por miedo a recibir una demanda por abandono de persona. "Necesitamos una ley de muerte digna", reclama la mamá.

Según tratados internacionales, los padres tienen autoridad para decidir sobre la vida de sus hijos. En términos morales, tienen derecho a pedir que se acabe con su vida, pero en términos jurídicos en este país no se puede", señaló al diario Clarín, Beatriz Firmenich, coordinadora del Comité de Bioética del Incucai.

Ese comité, al igual que el de la Fundación Favaloro y el del Centro Gallego -donde pasa sus días Camila- recomendó la "limitación del esfuerzo terapéutico".

Según Juan Carlos Tealdi, asesor en bioética de la Secretaría de Derechos Humanos de la Nación, el estado de la beba es "irreversible". "Ya pasó más de un año recibiendo todos los tratamientos disponibles y no hay posibilidad de recuperar su conciencia. Sólo queda que la familia acuerde con lo médicos. Y eso está avalado por consensos internacionales. Pero los médicos judicializan situaciones que no deberían, por miedo a ser demandados", advierte.

En la Legislatura porteña hay cuatro proyectos de muerte digna, mientras que en la Cámara baja del Congreso de la Nación se presentaron dos iniciativas y en el Senado yace otra cajoneada.

Fuente: Telefe Noticias

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