Caso Ragone: Piden perpetua para los principales acusados de su secuestro
La querella solicitó prisión perpetua para los principales imputados en el juicio por el secuestro y la desaparición del ex gobernador de la provincia de Salta, ocurrido en 1976.
(TELAM) - En el inicio de la etapa de alegatos del proceso que se desarrolla en la sala de Grandes Juicios del edificio del Poder Judicial de Salta, Duarte formuló el pedido contra el ex director de Seguridad de la Policía de Salta, Joaquín Guil; y el ex jefe de la Guarnición Ejército Salta, Carlos Alberto Mulhall.
Miguel RagoneAdemás de Guill y Mulhall, que sigue las audiencias por videoconferencia desde Buenos Aires, hasta donde fue trasladado por razones de salud, el pedido recayó sobre el ex jefe de Policía, Miguel Gentil; y el ex policía Andrés del Valle Soraire.
Duarte pidió además la condena de 10 años de prisión para Héctor Zanetto, que integraba la organización parapolicial de ultraderecha Triple A; y dos años para los dos policías Pedro y Javier Herrera, por considerarlos responsables del delito de encubrimiento en concurso con omisión de persecución de delincuentes.
Duarte consideró que a Mulhall, Gentil, Guill y Soraire les cabe la acusación de "homicidio doblemente agravado por alevosía, en perjuicio de Ragone y de Santiago Arredes", y de "tentativa de homicidio" en perjuicio de Margarita Martínez de Leal, mientras que a Zanetto lo acusó de "coacción agravada".
Durante sus alegatos, el querellante de la familia Ragone pidió también que se investigue la conducta del ex juez federal Ricardo Lona, y de otros funcionarios policiales y autoridades de la plana mayor del Ejército en la época del secuestro del ex gobernador salteño.
"Estos son señores que integraban una empresa criminal, mediante la utilización de los recursos del estado, para eliminar personas", dijo Duarte, quien aseguró además que "la búsqueda incansable de los restos de Ragone no va a cesar" y que la familia no busca un resarcimiento, sino "justicia y verdad".
El juicio que por el secuestro y la desparición del ex gobernador de Salta se desarrolla en la capital provincial, ingresó hoy en su tramo final, en una audiencia que comenzó las 10.10, con la pronunciación de los alegatos de las querellantes de Margarita Martínez de Leal, que son Verónica Molina y Natalia Toro.
Molina, como querellante, solicitó las penas de reclusión perpetua más inhabilitación permanente para ocupar cargos públicos para Mulhall, Gentil, Guill y Soraire, mientras que también pidió 10 años de prisión para Zanetto y dos para los policías Pedro y Javier Herrera, más inhabilitación.
A Mulhall, Gentil y Soraire los consideró autores mediatos del homicidio doblemente agravado; en tanto que a Guill lo calificó como "partícipe necesario"; a Zanetto lo acusó de "coacción agravada" y a los Herrera de "encubrimiento, en concurso real con omisión de persecución de delincuentes".
Tras el alegato de Molina, Toro solicitó la imprescriptibilidad de la acción civil, como "una obligación de reparar el daño" ocasionado "por una violación de los derechos humanos", para Margarita Martínez de Leal, quien fue baleada por ser testigo del secuestro de Ragone.
Al formular su alegato, Duarte se refirió al móvil "claramente ideológico" del crimen, y al "plan sistemático de eliminación de personas que ocurrió en el país, iniciado en 1975, con los decretos 2770, 2771 y 2772, que le dan origen a la denominada lucha contra la subversión".
"Las órdenes de ejecutar a Ragone salieron del Tercer Cuerpo del Ejército, que estaba a cargo de Luciano Benjamín Menéndez, pasaron por Tucumán, donde Domingo Bussi, que ni siquiera fue citado a declarar, estaba al mando, y llegaron a Mulhall y Gentil, mientras que Guill estuvo a cargo del operativo y tiene una responsabilidad primaria en este hecho", expresó el abogado.
Asimismo, dijo que Ragone "fue un objetivo político" y que Zanetto lo amenazó claramente, para que dejara de ejercer su actividad como militante y dirigente peronista, mientras que Soraite "participó" del operativo en el que se lo secuestró y asesinó.
Finalmente, señaló que los dos policías Herrera eran custodios en la casa del jefe de la Policía y estaban a metros del lugar el día del hecho, pero según ellos no escucharon los disparos realizados al ex mandatario.
El debate oral y público comenzó el 5 de abril, en la sala de Grandes Juicios de la Ciudad Judicial salteña, y el Tribunal Oral Federal de Salta, encabezado por la jueza Marta Liliana Snopek, es el encargado de llevar adelante el proceso.
El 1 de junio, Menéndez fue separado de este juicio por cuestiones de salud, luego de sufrir problemas cardíacos en mayo y haber sido sometido a una intervención quirúrgica.
En el juicio, además del secuestro y la desaparición de Ragone, se juzga el homicidio del almacenero Santiago Arredes y las lesiones sufridas en el mismo hecho por la entonces empleada Margarita Martínez de Leal, quienes fueron testigos del secuestro del ex gobernador.
Ragone fue secuestrado a metros de su domicilio, cuando se dirigía en su vehículo al hospital San Bernardo, donde se desempeñaba como médico, en la mañana del 11 de marzo de 1976, en el marco de una ola de violencia que precedió a la dictadura militar.

