Ponen en duda la eficacia de la tolerancia cero
La aún debatida, en demasía, ley de tolerancia cero duerme en la Legislatura entre cuestiones sobre la graduación de alcohol en sangre y audiencias públicas que se realizaron oportunamente para conocer la opinión de la sociedad, la cual por cierto se inclinó mayoritariamente a su aprobación.
Los accidentes de tránsito están a la orden del día en Jujuy y muchos tienen estrecha relación con la cuestión del alcohol al volante y los controles "suaves" que se llevan a cabo.
Funcionarios como el director de Seguridad Vial de la provincia, Luis Martín, vienen remarcando desde hace mucho tiempo la necesidad de contar con la normativa que respalde los controles, puesto que la cosa va de mal en peor.
Desde el municipio, afirman que la ley de tolerancia cero tiene pros y contras, pero que lo verdaderamente imprescindible es el control efectivo.
"Yo creo que tenemos que sacar las conclusiones que sacan en Salta, donde está vigente hace tiempo y el efecto no fue lo que se esperaba", afirmó al respecto Gastón Millón.
En paralelo a esto, el funcionario habló de la aplicación de la Ley de Nocturnidad, arduamente debatida y muy impulsada por los empresarios de boliches en pos de extender el horario de cierre.
La ley se pensó principalmente para frenar la problemática del alcohol en la noche jujeña y así reducir la tasa de accidentes viales los fines de semana.
Sin embargo, la normativa terminó siendo significativamente más favorable para los boliches que para la sociedad.
Muchos de los puntos previstos en la ley: cámaras de seguridad en locales nocturnos, beneficios para conductores designados, cartelería para concientizar sobre los riesgos del alcohol al volante, de eso poco y nada se ve hoy.
Según Millón, hoy el municipio controla en conjunto con la policía pero con las dificultades que presenta la falta de inspectores. Aunque sostuvo que se controla más que antes, ya que la política se mete menos en el tema.
"El municipio pone el acento en las condiciones de seguridad de los locales bailables. Ahora, a fines de diciembre, se vencen los permisos transitorios. Hay que reconocer que la enorme mayoría de los locales han cumplido con todos los requisitos de seguridad. Los tenemos con inspecciones constantes", aseguró.
Uno de los principales problemas, señaló, se presenta con muchos de los locales que, estando habilitados solo para funcionar como bar, terminan convirtiéndose en boliche en algún momento de la noche. Esto supone un riesgo importante porque no se puede garantizar la seguridad.
"Es un tema muy complejo que excede el control", remarcó a la vez que consideró que las multas deberían ser aún más severas para los infractores.