Votan en Irlanda para decidir sobre la ley de aborto
Tres millones de irlandeses votan un referéndum para derogar o no la ley de aborto, una de las más restrictivas de Europa. Actualmente, el aborto no está permitido ni siquiera en casos de violación, incesto o anomalías fetales fatales.
Más de tres millones de irlandeses votan este viernes en un referéndum para derogar o no la ley de aborto, una de las más restrictivas de Europa, que sólo permite la interrupción del embarazo en casos excepcionales y que tiene penas de hasta 14 años de prisión. Si la población da su aprobación, la enmienda actual será sustituida por un texto que habilitará al Parlamento a legislar sobre el aborto.
Se trata del sexto referéndum del país sobre el tema. Actualmente, el aborto solo se permite cuando la vida de una mujer está en riesgo, incluso riesgo de suicidio, pero no en casos de violación, incesto o anomalías fetales fatales.
Lo que se quiere reformar el la Octava Enmienda de la Constitución incluida en el Artículo 40.3.3, que después del referéndum de 1983 garantiza la protección el igual derecho a la vida de la mujer y del no nacido, y prohíbe el aborto en casi todos los casos: "El Estado reconoce el derecho a la vida del no nacido y, teniendo debidamente en cuenta el derecho igual a la vida de la madre, garantiza en sus leyes el respeto y, en la medida de lo posible, sus leyes para defender y vindicar ese derecho."
Esta norma sólo permite abortar en circunstancias excepcionales, como cuando está en peligro la vida de la madre, que incluye la amenaza de suicidio, pero no contempla el incesto, la violación o malformaciones del feto, mucho menos la decisión de las mujeres.
También prevé penas de cárcel de hasta 14 años para las mujeres y los profesionales de la sanidad que hagan abortos, lo que implica masivas migraciones a Reino Unido para abortar.
Desde 1980, unas 170.000 mujeres viajaron al extranjero para abortar “como una forma de esconder el tema bajo la alfombra”, sostuvo la abogada de derechos humanos Lizzie O' Shea al diario británico The Guardian, quien agregó que la ley vigente "tiene consecuencias insidiosas y devastadoras".
En 1992 se agregaron las Enmiendas 13 y 14, mientras la primera especifica que la prohibición del aborto no limitaría la libertad de viajar dentro y fuera del Estado, la última declara que la prohibición no limitaría el derecho a distribuir información sobre servicios de aborto en el extranjero. En ese año se había propuesto la Décima Enmienda que proponía que la posibilidad de suicidio no era una amenaza suficiente para justificar un aborto. Esta enmienda fue rechazada.
La campaña
El 30 de enero pasado, el gobierno de Irlanda anunció el plebiscito sobre el aborto para decidir si se deroga la actual enmienda, la llamada octava, incluida en el artículo 40.3.3 de la Carta Magna que garantiza de igual manera el derecho a la vida del "no nacido" y de la madre, aprobada en 1983.
Tras una intensa campaña que comenzó en enero, las últimas encuestas indican que la mayoría del electorado -un 44%- votará a favor de reformar la ley, aunque esta ventaja se redujo en el último mes y hay un 17 % indeciso, según una encuesta del diario Irish Times.
Durante la campaña hubo de todo, incluso las masivas "fake news" hicieron que Facebook y Google, en un inusitado gesto, limitaran la aparición de anuncios o datos para evitar influencias, lo que provocó protestas de los grupos provida y de la Iglesia católica, que tiene gran influencia en ese país.
¿Qué busca el referéndum del 25 de mayo?
De acuerdo al diario The Irish Times, la reforma busca que no haya más criminalización y que el aborto se pueda realizar dentro de las primeras 12 semanas de gestación con una pastilla y controlada por profesionales que tendrán la obligación legal de discutir las opciones con la paciente.
De llegar a ser derogada la Octava Enmienda, el Ministerio de Sanidad tiene previsto redactar, pese a que nada esté decidido aún, una nueva legislación que podría permitir el aborto en todas las circunstancias durante las primeras 12 semanas de embarazo y, en casos excepcionales, hasta las 24 semanas.
El primer ministro irlandés, el demócrata cristiano del Fine Gael, Leo Varadkar, médico de 39 años, admitió apenas anunció la consulta popular que la ley actual es "demasiado restrictiva e injusta".
Incluso, el viceprimer ministro, el conservador Simon Coveney, cambió su postura y le pidió a la población que vote por el Sí: "El aborto es una realidad en este país, pero se ven obligadas a tomar decisiones, en mi opinión, sin contar con el apoyo del sistema de salud y de los médicos", dijo.
Si la mayoría de la población da el visto bueno, la enmienda será sustituida por un texto que habilitará al Parlamento a legislar sobre el aborto.
Algunos datos
•Entre 1980 y 2016 abortaron en el extranjero más de 168.700 mujeres irlandesas, la gran mayoría fue a Gran Bretaña, mientras que un número menor fue a Holanda, según datos de la sanidad británica, que registra el lugar de residencia de las pacientes.
•En 2016, un mínimo de 3.265 mujeres irlandesas viajaron al Reino Unido para realizarse un aborto, una cantidad que podría ser mucho mayor, ya que solo hace referencia a las mujeres que dieron su dirección irlandesa, algo a lo que no están obligadas. Eso significa que las mujeres irlandesas representaron casi siete de cada 10 (67.9%) de los abortos no residentes llevados a cabo en Gran Bretaña ese año.
Las cifras de 2016 también muestran que otras 724 mujeres y niñas dieron direcciones desde Irlanda del Norte (15%).
•Las mujeres en los grupos de edad que van de 20 a 39 representaron la mayoría de las interrupciones (85%).
•Sin embargo, 10 niñas menores de 16 años buscaron un aborto en el Reino Unido el año pasado, al igual que 56 niñas de 16 o 17 años y 174 mujeres de 18 o 19 años. Otras 255 mujeres de 40 años y más también tuvieron interrupciones.
•Un aborto en Irlanda cuesta unos 1.000 euros, según el Abortiosn Rights Campaign.
•Nueve mujeres y jóvenes irlandesas salen del país por día para interrumpir el embarazo en el Reino Unido y otras tres ordenan píldoras abortivas a través de Internet, consigna The Journal.
Fuente: télam.

