La autonomía de Irlanda del Norte pende de un hilo
El gobierno británico advirtió que el fracaso de los partidos de Irlanda del Norte para formar un Ejecutivo de poder compartido tendrá consecuencias.
A pocas horas de que se cumpla el jueves el plazo dado para que las formaciones logren un acuerdo, el ministro británico para Irlanda del Norte, James Brokenshire, volvió a plantear la opción de la suspensión de la autonomía, que pasaría a ser gobernada directamente por Londres, o la convocatoria de otras elecciones regionales, cuatro meses después de la ultima cita con las urnas.
Asimismo, los republicanos se niegan a compartir gobierno con el DUP mientras se investiga el papel desempeñado por su líder y ex ministra principal Arlene Foster en un caso de corrupción detectado en la política de energías renovables durante la pasada legislatura.
El jefe negociador unionista, Edwin Poots, ha insistido en que la prioridad ahora es formar gobierno cuanto antes para comenzar a "distribuir el dinero" que el DUP "recibió con éxito del gobierno" del Reino Unido, en referencia a los fondos extra concedidos por la primera ministra británica, Theresa May, a cambio del apoyo de los parlamentarios del DUP en Londres, clave para mantenerse en el poder tras perder su mayoría en las elecciones generales del pasado 8 de junio.

