Independentistas pierden mayoría parlamentaria y tambalea el gobierno catalán
El independentismo perdió la mayoría absoluta en el Parlamento de Cataluña a raíz de la fractura de la alianza entre los dos principales socios del gobierno de Quim Torra, quien de no llegar a acuerdos con otros partidos se verá abocado a un bloqueo político y a convocar nuevas elecciones.
La ruptura del bloque independentista se consumó cuando la Mesa del Parlamento -órgano de gobierno- rechazó que el ex presidente Carles Puigdemont, en Bélgica, y otros tres diputados secesionistas presos, pudieran votar en el pleno de forma delegada.
Esquerra Republicana de Catalunya (ERC), con el presidente del Parlamento, Roger Torrent, a la cabeza, votó junto con los socialistas, rompiendo el pacto que previamente había alcanzado con Junts per Catalunya (JxCAT), la fuerza política de Puigdemont.
La decisión de ERC fue adoptada después de que los letrados del propio Parlamento dictaminaran que la fórmula elegida por los independentistas para hacer valer el voto de los políticos procesados por rebelión era ilegal.
Al dictar el procesamiento de los protagonistas del fallido intento de secesión de hace un año, el magistrado del Tribunal Supremo Pablo Llarena suspendió de sus funciones a seis diputados independentistas, entre ellos Puigdemont y su ex vicepresidente, Oriol Junqueras, preso en España.
No obstante, para que garantizar que la mayoría independentista surgida de las urnas no se viera alterada, el juez estableció la posibilidad de que estos diputados pudieran designar sustitutos.
Los representantes de ERC suspendidos, Junqueras y Raul Romeva, dieron el paso la semana pasada, pero Puigdemont y otros tres diputados de JxCAT, en prisiones catalanas, se negaron a hacerlo.
Desde Bélgica, el ex presidente y máximo líder secesionista mantuvo hoy su negativa a acatar las decisiones del juez del Supremo, luego de que ERC le pidiera que lo hiciera, a costa de llevar a los independentistas a una situación de minoría que amenaza con hacer caer a su delfín Torra.
Sin embargo, a través de una carta conjunta, los políticos "rebeldes" aseguran que "asumen" la decisión de la Mesa del Parlamento "convencidos de que la mayoría de 61 escaños permitirá mantener el actual gobierno y seguir impulsando el proyecto republicano".
ERC insiste en que sus socios tienen todavía la opción de rectificar, mientras en el Parlamento catalán quedó materializada la división -y minoría- del frente independentista en el momento de votación de las propuestas conjuntas en el primer pleno de Política General en tres meses.
Al quedarse sin los votos de los cuatro diputados de JxCAT, el bloque independentista cuenta con 65 escaños de los 135 que están presentes en la Cámara catalana, si se incluye a la CUP (Candidatura de Unidad Popular), aunque los anticapitalistas ya advirtieron que no seguirán apoyando al gobierno de Torra.
En este escenario, la oposición logró tumbar hoy una propuesta de resolución para reivindicar la "autodeterminación de Cataluña".
Tras la fractura, Oriol Junqueras escribió en Twitter desde la prisión que "por encima de todo debemos preservar la mayoría independentista. No nos podemos permitir poner en riesgo la hazaña del 21D", en referencia a las elecciones regionales del 21 de diciembre del año pasado.
Aquellos comicios supusieron la recuperación del poder por parte de los independentistas después de que el Ejecutivo central del entonces presidente conservador Mariano Rajoy intervino la región y descabezó al gobierno de Puigdemont para abortar la secesión.
Torra, quien asumió la presidencia del gobierno regional en lugar de Puigdemont y prometió poner en marcha la República catalana, quedó en una situación de extrema fragilidad ante sus oponentes.
"¿Usted realmente cree que está en condiciones de seguir gobernando?", le preguntó hoy la diputada socialista Eva Granados al líder secesionista tras la enésima crisis que sitúa a Cataluña otra vez en un callejón sin salida.
Fuente: Télam.

