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Francisco: “Nunca más víctimas de la mafia”

“No debe suceder jamás en la sociedad una cosa de ese tipo”, dijo el papa en el marco de la visita pastoral la región italiana de Calabria.

(AICA)

Francisco enfrentó a la mafia calabresa al visitar en la cárcel al padre y las dos abuelas de “Cocó” Campolongo, el niño de tres años asesinado por la ‘Ndrangheta el pasado enero junto con su abuelo materno, que ejercía la custodia ya que la madre también está en la cárcel. “Recé y rezo mucho por Cocó y por todos los niños víctimas de este sufrimiento”, dijo el Santo Padre.

Los asesinos de “Cocó” mataron también a la compañera sentimental del abuelo y después prendieron fuego al coche con las tres víctimas dentro. La ‘Ndrangheta deja como firma cuerpos carbonizados. El Santo Padre condenó inmediatamente el crimen, pero se quedó con ganas de hacer más en cuanto pudiese.

En la cárcel, el Papa saludó personalmente a todas las mujeres y buena parte de los hombres entre los 220 detenidos en un establecimiento con capacidad para 140. Entre ellos se encontraba el padre de “Cocó”, condenado por tráfico de drogas –la industria que promueve la ’Ndrangheta con miles de peones-, así como las dos abuelas del pequeño. Es una familia con problemas, y el Papa quería consolarlos y animarlos personalmente. Francisco pidió a las dos abuelas que transmitieran un saludo personal suyo a la madre de “Cocó”, internada en otra cárcel por haber violado las condiciones de libertad bajo fianza.

Entre los detenidos de Castrovillari figura también, a la espera de juicio, el presunto asesino que el pasado marzo mató a golpes de barra de hierro delante de su iglesia al sacerdote de Síbari, Lazzaro Longobardi, por haberse negado a aceptar una extorsión. En su breve discurso, del que tachó en el último momento la palabra “detenidos” para dirigirse a ellos simplemente como “amigos”, el Papa subrayó la importancia de las actividades de reinserción “pues si la cárcel descuida esa finalidad, la ejecución de la pena se degrada a un mero instrumento de castigo y revancha social, dañino para el individuo y para la sociedad”. En Castrovillari se ofrecen dos programas de bachillerato y dos de formación profesional: hostelería y contabilidad.

Recordando que Jesús es también “maestro de reinserción”, el Papa los animó a aprovechar el tiempo para “hacerse mejores ustedes y hacer mejor la comunidad pues, para el bien y para el mal, nuestras acciones influyen sobre los demás”. Francisco se despidió con una súplica significativa: “Recen por mí, porque yo también cometo errores y debo hacer penitencia”.

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