Mañana saldrá a la venta el primer libro – entrevista sobre el Papa Francisco, que lleva el nombre de “El nombre de Dios es misericordia”, el libro se mete de lleno en temas actuales y polémicos de la Iglesia católica actual como el divorcio, los homosexuales y la corrupción.
El Papa Francisco pidió no marginar más a los gays
El Sumo Pontífice, en el primer libro – entrevista que escribe sobre él, declará: “Somos todos criaturas amadas por Dios”.
Respecto a los homosexuales, el Papa afirmó que “no deben ser marginados”, y recordó sus palabras pronunciadas en el vuelo de regreso de Brasil a Roma en 2013: "Si una persona es gay, busca el señor y tiene buena voluntad ¿quién soy yo para juzgarle?, parafraseé entonces de memoria el Catecismo de la Iglesia Católica, donde se explica que estas personas deben ser tratadas con delicadeza y no deben ser marginadas", agregó que "Sobre todo me gusta que se hable de 'personas homosexuales', porque primero está la persona, con su dignidad. La persona no es solo definida por su tendencia sexual: no olvidemos que somos todos criaturas amadas por Dios, destinatarias de su infinito amor", dijo.
El Papa condenó firmemente la corrupción: criticó con firmeza, como ya ha hecho en reiteradas ocasiones a lo largo de su pontificado, a las personas que cometen este delito: "Hay que hacer una diferencia entre el pecador y el corrupto. El primero reconoce con humildad ser pecador y pide continuamente el perdón para poderse levantar, mientras que el corrupto es elevado a sistema, se convierte en un hábito mental, en un modo de vida". Según Francisco, "el corrupto es quien peca, no se arrepiente y finge ser cristiano; quien se lamenta por la escasa seguridad en las calles, pero después engaña al Estado evadiendo impuestos. Con su doble vida, escandaliza".
Francisco también abordó los procesos de nulidad matrimonial para criticar los trámites largos y costosos, y recordar la reciente reforma anunciada en septiembre y gracias a la cual ahora serán más ágiles, simples y económicos.
El Papa condenó firmemente la corrupción: criticó con firmeza, como ya ha hecho en reiteradas ocasiones a lo largo de su pontificado, a las personas que cometen este delito: "Hay que hacer una diferencia entre el pecador y el corrupto. El primero reconoce con humildad ser pecador y pide continuamente el perdón para poderse levantar, mientras que el corrupto es elevado a sistema, se convierte en un hábito mental, en un modo de vida". Según Francisco, "el corrupto es quien peca, no se arrepiente y finge ser cristiano; quien se lamenta por la escasa seguridad en las calles, pero después engaña al Estado evadiendo impuestos. Con su doble vida, escandaliza".
Francisco también abordó los procesos de nulidad matrimonial para criticar los trámites largos y costosos, y recordar la reciente reforma anunciada en septiembre y gracias a la cual ahora serán más ágiles, simples y económicos.

