El fiscal a cargo de la causa, Bruno Carchidi, junto a la ayudante fiscal Laura Calderón, informaron oficialmente la identificación de los fallecidos bajo las iniciales S. R. V. (29) y L. D. V. C. (35), ambos con domicilio en Perico.
Sin embargo, a través de fuentes cercanas a la investigación y del propio entorno de las víctimas, nuestro medio pudo confirmar que se trata de Sandro Vilca y de Liz Daniela Vargas Coraite. Ambos mantenían una relación sentimental, un vínculo que ahora se convirtió en el punto de partida de la causa.
Autopsias: descartaron signos de violencia física
Uno de los mayores misterios en el inicio de la investigación giraba en torno a una supuesta lesión en la zona craneal que presentaba el cuerpo del joven al momento de ser extraído del cauce de cemento. Sin embargo, los informes preliminares de las autopsias trajeron luz y modificaron el rumbo de las hipótesis: determinaron de forma científica que la causa de muerte de ambos integrantes de la pareja fue asfixia por sumersión.
Además, los exámenes médicos forenses practicados sobre el cuerpo de la mujer establecieron que, a prima facie, el cadáver no evidenciaba lesiones externas compatibles con un ataque o una causa inmediata de muerte diferente al ahogamiento. Los peritos estimaron que la data de muerte era superior a las 12 horas al momento de los hallazgos, presentando la mujer una rigidez cadavérica que era compatible con unas 24 horas antes de ser rescatada de la compuerta.
Reconstrucción tecnológica y análisis de cámaras
Con el resultado médico que confirma el ahogamiento como causa del deceso, la investigación —coordinada de manera conjunta con la División Homicidios de la Brigada de Investigaciones de la Unidad Regional Nº 6 y el departamento de Criminalística— se concentra ahora en dilucidar las circunstancias del hecho para determinar si se trató de un trágico accidente en el correntoso canal o si existió un desencadenante de otra naturaleza.
Para lograrlo, la Fiscalía dispuso una serie de medidas probatorias de carácter urgente:
- Peritaje tecnológico: Se ordenó el secuestro y posterior extracción de información de los dispositivos electrónicos y teléfonos celulares de las víctimas, buscando llamadas, mensajes de texto o geolocalizaciones de las horas previas.
- Relevamiento de cámaras: Analizan de forma minuciosa los registros fílmicos de cámaras de seguridad, tanto públicas como privadas, en la ciudad de Perico, con el objetivo de trazar la ruta exacta que realizó la pareja.
- Entrevistas testimoniales: La ayudante fiscal Laura Calderón comenzó a tomar declaración formal a familiares, amigos y allegados del entorno íntimo de Sandro y Liz Daniela para conocer el estado de la relación y sus movimientos recientes.
La causa, que mantiene en vilo a la comunidad jujeña, continúa caratulada preventivamente como "Investigación Penal Preparatoria para Establecer Causales de Muerte" bajo un estricto hermetismo, a la espera de que el cruce de datos tecnológicos arroje respuestas definitivas.