El hecho se produjo en la intersección de la avenida Yuto y la calle Gronda, cuando un automóvil Volkswagen Fox embistió a una motocicleta. Lejos de detener su marcha para prestar asistencia, el conductor del auto continuó acelerando mientras la moto permanecía enganchada en la parte inferior del rodado, arrastrándola a lo largo de varias cuadras hasta el cruce de Gronda y La Mendieta.
Desprendimiento y segundo impacto
Al llegar a esa esquina, el rodado menor se desprendió del chasis del automóvil. Debido a la escasa iluminación que presenta la zona en ese horario, un colectivo de transporte urbano que transitaba por el sector no logró divisar la motocicleta tendida sobre la calzada y terminó arrollándola.
Efectivos del SAME brindaron las primeras atenciones al motociclista y lo trasladaron de urgencia al Hospital Pablo Soria. En el nosocomio le diagnosticaron traumatismo encéfalo craneano (TEC) sin pérdida de conocimiento y policontusiones varias. El test de alcoholemia practicado al herido arrojó 0,00 g/l.
Presentación voluntaria y medidas judiciales
Horas más tarde, el conductor del Volkswagen Fox se presentó por sus propios medios en la sede de la Seccional Nº 46. Ante los agentes, el sujeto justificó su retiro del lugar argumentando un estado de nerviosismo tras el choque y la necesidad de poner a resguardo a su hijo menor de edad.
Desde la dependencia policial se dispuso la demora preventiva del automovilista y el secuestro de los dos rodados involucrados. Todos los conductores sometidos a la prueba de alcoholemia dieron resultado negativo (0,00 g/l), disponiéndose la liberación del chofer de la unidad de transporte urbano tras completarse las diligencias del caso.