El lamentable episodio ocurrió días atrás, cuando el menor viajaba a bordo de una unidad del transporte urbano de pasajeros. Según se pudo conocer, el joven se quedó dormido durante el trayecto y no pudo descender en su parada habitual, terminando su recorrido en la intersección de la avenida Pachamama y calle 501, en el sector de las 30 Hectáreas.
Al descender del ómnibus en una zona que no le resultaba familiar, el adolescente comenzó a caminar rápidamente hacia su domicilio. Fue en ese momento cuando fue interceptado por un delincuente que, sin mediar palabras, lo atacó físicamente.
El agresor lo empujó con violencia, provocando que el joven perdiera la estabilidad y cayera pesadamente sobre la cinta asfáltica. Con la víctima indefensa en el suelo, el malviviente aprovechó para arrebatarle su teléfono celular.
Tras concretar el robo, el sospechoso corrió unos metros hasta donde lo aguardaba un cómplice a bordo de una motocicleta de baja cilindrada. Ambos se dieron a la fuga a toda velocidad, perdiéndose en las calles internas del populoso barrio capitalino.
Aterrado por la situación, el menor logró llegar a su vivienda y relató lo sucedido a sus padres. De inmediato, su madre se dirigió a la Seccional Nº 63 de las 18 Hectáreas, donde radicó la denuncia correspondiente y aportó las características físicas de los atacantes para facilitar la investigación de la Brigada.
Los vecinos del sector vienen manifestando su preocupación por la falta de iluminación y patrullaje en las paradas de colectivos, zonas que se han convertido en "puntos críticos" para los arrebatos bajo la modalidad de motochorros.