El hecho se registró en inmediaciones de la calle Gurruchaga, a la altura del barrio Los Lapachos. Pobladores de la zona advirtieron la presencia de la víctima, quien se encontraba desvanecido y sufriendo convulsiones en el suelo. Ante la desesperante situación y la falta de reacción del sujeto, se dio aviso inmediato a los servicios de emergencia, quienes acudieron al lugar para prestarle las primeras atenciones y trasladarlo de urgencia hacia el nosocomio cabecera de la región.
Una vez ingresado al centro de salud, los profesionales médicos le realizaron los estudios de rigor para determinar el origen de los síntomas. Las fuentes consultadas señalaron que el parte médico informado formalmente a los allegados confirmó que el paciente presenta un coágulo de sangre en la zona occipital, una lesión de gravedad que compromete su salud y por la cual su condición actual es de pronóstico reservado y estado crítico.
El origen de dicho traumatismo es hasta el momento un verdadero enigma, ya que no se hallaron testigos presenciales que pudieran precisar qué sucedió en los momentos previos a que el hombre cayera desplomado en la calle.
Ante la total falta de certezas sobre las circunstancias en las que se produjeron las severas lesiones, un familiar directo de la víctima se apersonó ante las autoridades para radicar la denuncia correspondiente.
A partir de esta acción legal, la Justicia ordenó una serie de medidas sumarias para reconstruir el recorrido y los últimos contactos que tuvo la víctima antes de ser encontrada en el barrio Los Lapachos.
La causa busca establecer con claridad la mecánica de los hechos y determinar si las heridas responden a un hecho de violencia criminal, un intento de robo, un accidente vial o una caída por razones de salud.