Sigue aumentando la demanda y el gobierno continúa ignorando a merenderos
La delegada de una de institución en barrio El Chingo comentó que cada vez concurren más adultos mayores y aún no obtienen colaboración estatal.
- Referente del Merendero “Pequeños Gigantes” de El Chingo dijo que a pesar de que el aumento de la demanda es constante, aún no obtienen ayuda del gobierno para asistir a quienes concurren.
- También sostuvo que los aumentos de precios en las tarifas de servicios afectaron a todos los residentes del barrio donde funciona el merendero.
En los últimos meses, una importante cantidad de merenderos y comedores cerraron sus puertas, imposibilitados de seguir trabajando por falta de ayuda del gobierno, y también sin chances de aportar recursos propios para sostener la atención.
Algunos pocos sobreviven, con el aporte de sus referentes, colaboradores o vecinos, como “Pequeños Gigantes”, en barrio El Chingo, pero con la incertidumbre de no saber lo que depara el siguiente día.
Norma, delegada de la institución, contó que en los últimos tiempos hay cada vez más demanda de niños y adultos mayores, personas nuevas que se suman a las que continúan concurriendo; “trabajamos hace cuatro años y la gente está acostumbrada a venir; abrimos a las 17:00 y desde las 16:000 esperan que lo hagamos”, dice.
Les ofrecen mate con bollos o tortillas, y para seguir atendiendo, venden esos mismos panes para comprar harina, azúcar o yerba. También los ayudan las colaboradoras del merendero, o reciben donaciones de vecinos.
“Los adultos mayores antes no venían, pero ahora sí. Vienen personas jubiladas y desocupadas. Hay mucha gente que tenía un trabajo informal y lo perdió. Viene gente nueva y mayor de edad”, cuenta Norma, explicando que abren sus puertas una vez a la semana, generalmente los jueves, para no tener que cerrar definitivamente, debido a la falta de ayuda del gobierno.
“Si el gobierno se pone la pilas, nos llama o manda mercadería, podríamos trabajar dos o tres veces por semana. Incluso con esa ayuda, es muy poca mercadería la que estaban mandando, pero ahora ya no envían nada”, dice.
La situación se agrava con la inflación general y los aumentos del precio de tarifas de servicios como agua o energía eléctrica; la mayor parte de los vecinos del barrio, de acuerdo a Norma, tuvieron incrementos de más del 100%.