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En la previa de Navidad, un cura atacó a piñas a un Obispo

El cura Camilo Dib agredió a golpes de puño al Obispo de la Diócesis de San Rafael, Eduardo María Taussig, durante una reunión en la cual iba a notificarle una sanción.

  • El hecho ocurrió dentro del Obispado cuando Taussig compartía una reunión con el sacerdote Camilo Dib, quien es Vicario de la Parroquia Nuestra Señora del Carmen de la ciudad de Malargüe.
  • Dib le dio dos puñetazos al monseñor y luego lo habría empujado hasta la cocina, donde Taussig "terminó en el piso”.

Un cura párroco agredió esta mañana a golpes de puño al obispo de la Diócesis de San Rafael, Eduardo María Taussig, cuando ambos mantenían una reunión en la sede del Obispado en San Rafael, informaron desde la sede clerical.

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El hecho ocurrió dentro del Obispado cuando Taussig compartía una reunión con el sacerdote Camilo Dib, quien es Vicario de la Parroquia Nuestra Señora del Carmen de la ciudad de Malargüe.

Según publicó la página Alerta San Rafael, en un momento Dib le dio dos puñetazos al monseñor y luego lo habría empujado hasta la cocina, donde Taussig "terminó en el piso".

Fuentes del obispado confirmaron a Télam la agresión, mientras se aguarda un comunicado del clero que aclare lo sucedido.

Dib sería quien días atrás habría alentado a fieles a realizar un escrache al Obispo tras la decisión de cerrar el seminario local Santa María Madre de Dios.

Al parecer, el obispo diocesano había citado al sacerdote para notificarle una sanción, pero el religioso, lejos de acatar, optó por pegarle a su superior.

En octubre pasado, se habían sucedido en la zona algunas marchas de protesta en rechazo al cierre del seminario.

La decisión, que había sido informada por el obispo, se concretó tras una disputa por el incumplimiento de algunos sacerdotes que se negaban a dar la ostia en la mano a los fieles en vez de hacerlo en la boca, tal como lo indica el protocolo sanitario por la pandemia de coronavirus.

En medio de la disputa, la comunidad católica local teme por el destino de los seminaristas que cursan en San Rafael actualmente, y no saben dónde y cómo continuarán su carrera vocacional el año próximo.

En la marcha se leyeron carteles que decían "Monseñor traidor", "Lobo vestido de cordero", "Estamos huérfanos de pastor", "No al cierre del seminario", "Pedimos un visitador apostólico", mientras similares mensajes fueron colgados en otra protesta frente a la sede del obispado en San Rafael.

El comunicado de la Iglesia:

ANTE HECHOS ACAECIDOS EL DÍA LUNES 21 DE DICIEMBRE

EN LA SEDE DEL OBISPADO DE SAN RAFAEL.

San Rafael, 22 de diciembre de 2020 (Oficina de Prensa). El Obispado de San Rafael, a raíz de trascendidos e incluso versiones ciertamente maliciosas, sobre los hechos ocurridos en la mañana del día de ayer, en las instalaciones del Obispado, desea expresar la verdad y gravedad de los mismos tal y como realmente ocurrieron.

En la mañana de ayer, citado por el Obispo, Mons. Eduardo María Taussig, compareció el Pbro.

Camilo Dib. Se hallaban presentes, además el Presidente de la Comisión Diocesana de Justicia, Pbro. Lic. Víctor Torres Jordán, y el Sr. Canciller de la Diócesis, Pbro. Lic. Luis Gutierrez Drisaldi. El motivo de la citación era el de ofrecer al P. Dib la oportunidad de un descargo sobre su participación en los hechos ocurridos en Malargüe, el pasado día 21 de noviembre. En un momento de la declaración, el P. Dib perdió el control y, de improviso, atacó con violencia al Sr. Obispo. De este primer ataque se siguió la rotura del asiento en que estaba sentado el Obispo. Los presentes intentaron detener la furia del sacerdote que, a pesar de todo, una vez más intentó atacar al Obispo que, gracias a Dios, pudo ser cubierto por uno de los presentes, retirándose de la oficina en la que se encontraban.

Cuando todo parecía haberse serenado, el P. Camilo Dib volvió a enardecerse y, fuera de sí, trató de atacar una vez más al obispo que se había retirado al comedor del Obispado. Los presentes pudieron impedir que se le acercara y empeorara las cosas. En ese momento también intervino el Párroco de Ntra. Sra. del Carmen de Malargüe, Pbro. Alejandro Casado, quien acompañó al atacante y saliendo fuera del Obispado lo llevó en su vehículo, retirándose ambos definitivamente.

El Derecho Canónico, en su cánon 1370, parágrafo 2, declara que si un clérigo usa de violencia física contra el obispo, incurre automáticamente (latae sentetiae) en la censura de Suspensión. Quedando suspendido automáticamente por el hecho realizado, el P. Camilo Dib, tiene prohibido todo uso de su ministerio sacerdotal.

Ante esta dolorosa situación invitamos a todos a recibir la gracia del Pesebre y ante el Niño Dios que nos mira, procurar un sincero espíritu de conversión que traiga a todos la paz del Señor.

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