Fellner y el “show de la chicana” para no ir a juicio
La defensa conjunta desplegada por el ex gobernador y uno de sus ministros presentó un nuevo recurso con el que dilatará aún más la investigación en la causa que los imputa como organizadores de asociación ilícita y fraude al estado, junto a Milagro Sala, quien permanece detenida. El juicio oral podría tardar meses.
“¿Sabés por qué lo hacen? Porque pueden hacerlo”.
Así resumía un avezado abogado, habitué de los pasillos de tribunales, la estrategia dilatoria elegida por la defensa del ex gobernador Eduardo Fellner y quien fuera su ministro de tierra y vivienda, Luis Cosentini, para ganar tiempo y evitar ser juzgados por los delitos de los que se los acusa: asociación ilícita y fraude a la administración pública por más de 1.300 millones de pesos.
A dos años del inicio de la investigación, los imputados nunca basaron su estrategia de defensa en la presentación de pruebas que demuestren su inocencia. Todo ese tiempo objetaron el proceso, la forma en que se llevaba adelante la investigación, cuestionaron a jueces y fiscales, agotando toda instancia prevista en el código de procedimientos demorando el avance de la causa. Hasta el momento, no hubo alusión alguna a los delitos que se les imputan.
El expediente llegó hasta el Superior Tribunal de Justicia con un planteo muy preliminar: la defensa de los imputados sostiene que el encargado de llevar adelante la investigación debe ser un juez federal y no la justicia ordinaria.
Ese planteo ha sido rechazado en cuatro oportunidades: por el juez de primera instancia, la Cámara de Apelaciones, la propia justicia federal y ahora el Superior Tribunal de Justicia.
Aun así, la defensa pidió llevar esa petición a la Corte Suprema de Justicia la Nación, a través de un recurso extraordinario. Dicho pedido fue rechazado por el Superior Tribunal de Justicia de Jujuy, pero la resolución llevó la firma de sólo tres de sus nueve miembros, los que integran la sala penal.
La defensa, entonces, pidió que sean al menos cinco de los nueve quienes se expidan, a través de un “pedido de aclaratoria”.
Recién cuando esto suceda, los abogados considerarán que el pedido para ir a la Corte Suprema fue rechazado, e intentarán desde ese momento llegar de todas maneras a los jueces supremos, mediante un recurso de queja.
“Quizás después de eso quieran ir a la Corte Internacional de La Haya”, ironizaban en tribunales.
La defensa, sin embargo, defiende su estrategia.
“Nosotros entendemos que estamos ejerciendo regularmente un derecho con amparo constitucional. Fundamentalmente nos interesa la garantía que a todos los ciudadanos les corresponde, la intervención de un juez natural en el proceso”, indicaba con su amabilidad habitual el doctor Luis Canedi, abogado defensor del ex ministro Cosentini.

Luis Canedi, abogado del ex ministro Luis Cosentini.

