El nombre de Nazarena Di Serio quedó inesperadamente en el centro de una tormenta mediática luego de que comenzaran a circular versiones que la señalaban como la periodista que le habría enviado fotos subidas de tono a Mauro Icardi. En cuestión de horas, las redes sociales estallaron, los programas de espectáculos replicaron la información y la panelista se vio obligada a salir a aclarar la situación. Pero no se quedó solo en palabras: decidió mostrar su teléfono en vivo para despejar cualquier duda.
Nazarena Di Serio reaccionó en vivo a los rumores que la vinculan con Mauro Icardi
La periodista decidió enfrentarse cara a cara a las versiones que la vinculaban con el jugador, mostrando su celular en pleno aire.
El rumor tomó fuerza después de que la China Suárez mencionara públicamente que el futbolista recibía mensajes de distintas mujeres, algunas de ellas casadas y del medio. A partir de ese comentario, comenzaron los enigmáticos y las especulaciones. En ese contexto, Ángel de Brito deslizó en sus redes una frase que encendió la mecha: “Están todos diciendo que Naza es la que le mandó fotos”.
La repercusión fue inmediata. Solo minutos después, Nazarena utilizó su cuenta de X para desmentir la versión con ironía y firmeza. “Ja, ja, ja. ¿Qué? Mira que soy medio gila, pero meterme ahí justo ahora sería demasiado. Yo no soy”, escribió, marcando un límite desde el primer momento.
Lejos de apagarse, la versión siguió creciendo. Fue entonces cuando la periodista decidió profundizar su postura con un mensaje más reflexivo y cargado de indignación. “Nunca se supo nada de mi vida personal REAL. Nunca me colgué de nadie ni dejé que se supiera algo. Ni fotos, ni videos, nada. Igual me banqué inventos y prejuicios sin entender por qué tendría que dar una explicación si yo no hablo de eso. En fin. Mucho prejuicio gente. Ojalá sanen”, publicó.
En sus palabras, no solo negó el vínculo con Icardi, sino que también apuntó contra lo que considera una construcción basada en prejuicios. Según explicó luego en televisión, lo que más le molestó fue que, aun habiendo aclarado la situación, mucha gente eligió creer la versión. “Yo aclaré y puse ‘yo no soy’. Y no importó que yo aclare que no soy, porque la gente quiso creer que era yo”, expresó al aire, incómoda por el nivel que había tomado el rumor.
La situación escaló a tal punto que La mañana con Moria (Eltrece), programa donde trabaja, decidieron abordar el tema en vivo. Allí, su compañero Gustavo Méndez tomó su celular y revisó el supuesto chat con el delantero. La conclusión fue tajante: no existía ninguna conversación. “No se siguen mutuamente. No hay nada”, afirmó el periodista frente a las cámaras, mientras mostraba la pantalla como prueba. Nazarena, por su parte, reaccionó con un irónico “¡Asombro!”, dejando en claro que la evidencia hablaba por sí sola. Además, fue categórica: “Nunca hubo una charla con él ni lo va a haber. Nunca me senté a hablar con las personas que estuve, no me saqué las fotitos que dicen. Nunca me colgué de ninguno. ¿Por qué me voy a colgar ahora?”.
En su descargo televisivo, Di Serio también aportó un argumento que consideró clave para desmentir la versión. “Tendría que ser muy kamikaze para meterme ahí”, sostuvo, en referencia al nivel de exposición y escándalo permanente que rodea a Icardi, la China Suárez y Wanda Nara. Para ella, involucrarse en un contexto tan explosivo no solo sería imprudente, sino directamente absurdo. “Ahora, escribirle con todo este bardo… ni loca me metería a hacer eso”, insistió.
En medio de la polémica, surgió incluso otro dato que alimentó comentarios: un futbolista reconocido comenzó a seguirla en redes sociales. Sin embargo, la periodista aclaró que no está casado ni tiene hijos y que no pasó “nada más que un seguimiento”. “Ahora por esto, me va a dejar de seguir”, ironizó.
Incluso reconoció que en TikTok muchos usuarios la defendieron, generando contenido para aclarar que no era ella la implicada. “La gente amorosísima ahí haciendo videos diciendo que yo no era. Así que gracias. Pero un montón de gente lo creyó. ¿Viste que no importa que uno aclare o no aclare? Si la gente quiere creer, lo cree”, reflexionó.
En el cierre, dejó una frase que resume su postura: “Yo no soy la periodista cachonda que le escribió. Lo juro”. Y agregó un detalle que no pasó desapercibido: “Nunca me fijé en él, pero sí es un hombre fachero”. Una declaración que, lejos de alimentar la polémica, pareció buscar desdramatizar el asunto.

