“Diego Armando Maradona fue asesinado el 25 de noviembre de 2020 en una casa del barrio San Andrés, en Benavídez, Tigre. Sí, asesinado”. Así comenzó la primera intervención del abogado Fernando Burlando en el nuevo juicio por la muerte del Diez, que arrancó este martes a las 10:30 de la mañana en los tribunales de San Isidro.
"Diego Maradona fue asesinado": la dura afirmación en el arranque del nuevo juicio
El debate oral comenzó este martes con los lineamientos de apertura de las partes. Fernando Burlando aseguró que fue un “crimen perfecto”.
El letrado, que representa a Dalma y Gianinna Maradona, tomó la palabra para exponer sus lineamientos de apertura ante los jueces del Tribunal Oral en lo Criminal N.º 7, a quienes les aseguró que el exfutbolista fue víctima de un homicidio.
“Para hacer esa tarea, se convocó a un equipo de salud para hacerlo de una manera silenciosa, gradual, pero igualmente cruel. El 25 de noviembre se concretó lo que fue planeado como un crimen perfecto", aseveró ante los magistrados.
Burlando describió que a Diego lo dejaron morir en una “internación domiciliaria” a la que fue llevado bajo engaño y donde “no había ni una curita”. “Durante los días que estuvo ahí nunca le pusieron un estetoscopio, nunca escucharon su corazón”, subrayó. Y agregó: “Esto fue una crónica de un crimen que pretendía quedar impune”.
Su exposición fue en línea con lo que minutos antes habían dicho los fiscales Patricio Ferrari y Cosme Iribarren, que sostuvieron que el máximo ídolo del fútbol argentino fue víctima de un “grupo de improvisados” que no hizo “nada” para evitar su fallecimiento.
“El grupo de improvisados que tengo aquí a la derecha, que son los imputados, habiendo asumido cada uno de ellos su rol e incumpliendo todos los deberes de su cargo, colocaron una serie de factores que incrementaron notoriamente el riesgo por encima del permitido (en Diego)”, dijo Ferrari en su alegato.
Y siguió: “Sin todas las omisiones que cometieron no hubiese ocurrido el final: la muerte de Diego Maradona, a causa de una insuficiencia cardíaca con un edema de pulmón, caracterizado por la presencia de más de 3 litros de agua en el abdomen. En ese contexto, todos los imputados abandonaron a su suerte a Diego Maradona condenándolo a la muerte”.
“Hace un año, mostrábamos a otros jueces la fotografía de cómo dejaron a Diego. Ahora queremos mostrarles lo que hicieron y no hicieron los imputados. Y lo más representativo es esto: nada. No hicieron nada para evitar que Maradona muriera. Diego Maradona empezó a morir 12 horas antes. A cualquiera que se le hubiese ocurrido trasladarlo en su última semana a una clínica, le salvaba la vida. Un diurético también”, dijo.
Luego advirtió a los magistrados: “En este juicio, todos los imputados intentarán esconderse unos detrás de otros, no se los permitan señores jueces. El silencio fue letal y la indiferencia criminal los tuvo a todos como responsables”.
A su turno, el fiscal Cosme Iribarren, detalló de qué se acusa puntualmente a quienes ellos definen como los principales responsables del cuerpo médico tratante de Maradona: los acusados Leopoldo Luque y Agustina Cosachov.
En este sentido, resumió que a ambos se les imputa haber dispuesto el traslado del Diez el 11 de noviembre de 2020 a la casa de Tigre sin los elementos necesarios que la internación domiciliaria que requería.
“Luque omitió asistir y propiciar la atención médica a Diego: estudios cardiológicos, hepáticos y renal. Ignoró los signos de la insuficiencia cardíaca”, dijo Iribarren sobre el neurocirujano.
“Con relación a Cosachov, en pleno conocimiento de la patología cardíaca que afectaba a la víctima, no aseguró la correcta medicación, se desentendió totalmente de los efectos adversos. Permaneció indiferente ante los síntomas visibles, al igual que Luque. No procuró ni suministró la asistencia médica inmediata”. Además, remarcó: “El día que se produjo el deceso omitió encargarse, a pesar de ser la única médica, de realizar las maniobras de RCP”.
Luego se refirió a Carlos Díaz, el psicólogo y tercer integrante del cuerpo médico personal de Diego. “Díaz omitió disponer la internación en un centro adecuado. Omitió un seguimiento del paciente en tiempo y forma", señaló.
Con respecto a la coordinadora de la prepaga, Nancy Forlini, sintetizó: “La imputada omitió dotar de profesionales y una aparatología adecuada para esa internación domiciliaria, para hacer RCP, electrocardiogramas y estudios. No hizo una inspección en la vivienda para ver si tenía las condiciones mínimas de internación”.

