En marzo de 2005, la Organización Mundial del Karate Okinawense y la Asamblea de la ciudad de Okinawa impulsaron el reconocimiento de esta jornada, que con el tiempo se convirtió en una oportunidad para difundir la práctica y la filosofía del karate en distintos países.
Uno de los principios que identifica a este arte marcial es la frase “Karate ni sente nashi”, que significa «en el karate no existe el primer ataque». Esta enseñanza refleja una filosofía que prioriza la paz, la defensa y el uso responsable de las habilidades adquiridas.
Este arte marcial también es una herramienta educativa para niños, jóvenes y adultos, ya que fortalece la constancia, la confianza, la concentración y la capacidad de superar desafíos dentro y fuera del dojo.
El Día Mundial del Karate invita a reconocer una disciplina en la que la verdadera fortaleza no se mide solamente por la capacidad física, sino también por los valores, el respeto hacia los demás y el compromiso con la superación personal.