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Milei en la prensa internacional

El fenómenos Milei ya trasciende las fronteras del país, ahora los grandes medios europeos miran con interés un fenómeno que pone cada vez más en jaque a la tradicional dirigencia política argentina.

Esta vez fue El País de Madrid, un tabloide de la centro izquierda española que por estos días es el medio que marca la agenda política en la península Ibérica.

Para muchos observadores, no es descabellado que el libertario termine cerrando una alianza con Juntos por el Cambio, aunque Milei descarta una eventual alianza con esa coalición para las elecciones presidenciales, al sostener que "es imposible" que se alíe con los radicales porque, dijo, "son unos inútiles", para luego catalogarlos como los "grandes responsables de la decadencia argentina".

"Los radicales son unos inútiles. Separan los problemas en dos: los que no tienen solución y los que se arreglan con el paso del tiempo. Siempre que fueron gobierno le arruinaron la vida a la gente", dice Milei a quien quiera escuchar.

Inclusive Milei no escatima críticas a Gerardo Morales, presidente de la UCR, a quien califica como una persona que “…muestra una profunda limitación intelectual…”

Para El País de Madrid, Javier Milei era hasta hace poco menos de dos años un economista provocador, caminaba por los programa de televisión hablando de liberalismo, de economía y no escatimaba insultos e improperios a la dirigencia política.

Los programas políticos de televisión lo amaban: con su verba incendiaria y sin filtro aseguraba el espectáculo, los números del minuto a minuto se disparaban, indudablemente era un personaje atractivo para el público.

Milei llega a la televisión recomendado por uno de los más grandes empresarios argentinos, Eduardo Eunekian, titular entre otras empresas de Aeropuertos Argentina 2000.

El libertario era el economicista jefe del grupo empresario, y fue el propio Eunekian el que lo recomendó a Alejandro Fantino para que lo incluyera en la mesa del recordado programa “Intratables”.

Así comenzó una meteórica carrera mediática y política.

Pero en 2021 decidió dejar el análisis económico, se postuló a diputado y ganó.

Nadie se lo tomaba muy en serio hasta que anunció su intención de ser presidente y comenzó a ascender en los sondeos. Cuanto peor le va a Argentina, mejor le va a Milei, que ha sabido atraer el voto bronca de los descreídos de la política.

Esta semana, el candidato libertario grabó un video para presentar su “plan motosierra”, una mezcla de ideas ultra liberales donde no hay ministerios de Educación, Salud, Obras Públicas ni Desarrollo Social.

La crisis que vive Argentina está pasando la factura a los políticos. El estancamiento económico y la frustración social por la falta de futuro dan alas a figuras emergentes que prometen dinamitarlo todo para empezar de cero. La fórmula le sirvió a Jair Bolsonaro en Brasil en 2018, cuando se temió un contagio en Argentina. Pero el peronismo, en su versión kirchnerista, encontró la fórmula para neutralizar cualquier aventura individual antisistema y se impuso en las elecciones de 2019.

El experimento fracasado con Alberto Fernández como presidente y Cristina Kirchner como vice, abrió la puerta del Congreso a Milei en las elecciones de medio mandato. Y desde entonces, su figura no para crecer.

La Libertad Avanza de Milei es hoy la tercera fuerza política en Argentina, y ya nadie se ríe de sus posibilidades electorales. Un promedio de seis encuestas nacionales elaboradas por el diario Clarín dio al economista el 17% de los votos. Está, cuando faltan cinco meses para las elecciones primarias obligatorias y siete para las generales, apenas por detrás de las dos grandes coaliciones que hoy dominan el escenario argentino: el gobernante Frente de Todos (25%) y Juntos por el Cambio (27%).

Milei ha logrado quebrar la polarización, instalándose desde el margen como un árbitro electoral. Los últimos días concentró todas sus fuerzas en un armado nacional que le dé fortaleza en el interior del país. Pesca en río revuelto. Cuando el peronismo no ordena, la estampida de dirigentes locales abunda.

Milei se asoció a todo tipo de personajes. En Tucumán (norte), por ejemplo, lleva como candidato a gobernador a Ricardo Bussi, hijo de un exmilitar condenado por delitos de lesa humanidad. Bussi presentó su candidatura con un video donde dispara a un blanco fijo en medio de imágenes de asaltos a civiles. “Que la próxima vida no sea la tuya”, dice a cámara. Milei tomó el guante desde Buenos Aires. Consultado por una periodista del canal de noticias TN por qué defendía la libre portación de armas, respondió con el estilo que ya es su marca de campaña: “¿Por qué estás vos a favor de que los argentinos de bien padezcan como ratas frente a los delincuentes?”.

El votante de Milei no necesariamente defiende ideas del diputado ultra liberal como quemar el Banco Central para terminar contra la inflación. Los une la protesta contra todo lo establecido y coinciden en que los políticos son “una manga de delincuentes y ladrones”.

Tiemblen políticos. Sigan mintiéndole a la gente. No le gusta nuestro plan porque de ahí ustedes no pueden morder, se van a quedar sin robar y van a tener que laburar como personas honestas” dijo Milei durante la presentación de su plan. Su frase de cabecera es “odio a los zurdos de mierda”. Y para diferenciarse de “la casta”, cada mes sortea su sueldo de diputado nacional.

El crecimiento electoral de Milei ya es un problema para los partidos tradicionales. Sus votantes son en su mayoría jóvenes y de clase media, pero también crecen en las barriadas pobres del extrarradio de Buenos Aires que fueron tradicionalmente peronistas. El Gobierno poco puede hacer. El dato de inflación de febrero difundido el martes alcanzó el 6,6% y el interanual superó por primera vez el 100% desde 1991. A medida que se profundiza la crisis y crece el malhumor social, el ministro de Economía, Sergio Massa, pierde fuelle como posible candidato de consenso en un peronismo que hoy se desangra en peleas intestinas.

No le va mejor a Juntos por el Cambio, la coalición opositora creada por el expresidente Mauricio Macri. El discurso de Milei obliga a los precandidatos de centro, en particular el alcalde de la ciudad de Buenos Aires, Horacio Rodríguez Larreta, a pendular hacia la derecha. Y da alas al mismo tiempo a las figuras más extremistas de la alianza, como la exministra de Seguridad, Patricia Bullrich, y el propio Mauricio Macri.

Que Milei terminara fagocitado por Juntos por el Cambio parecía una obviedad meses atrás. Pero el diputado crece en las encuestas y conseguir su apoyo cotiza cada vez más alto. Su aspiración es pasar a una segunda vuelta en las elecciones de octubre y captar todo el malestar posible en las urnas. Milei ya no provoca risas.

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