Vecinos del barrio Centro angustiados y desprotegidos por el acampe
Los vecinos del barrio centro, especialmente los que habitan en las torres de calle San Martín y Gorriti, se muestran indignados por la situación que padecen debido al acampe de la Tupac Amaru y la actitud del Gobierno provincial de no atender los reclamos.
Una voz desesperada de esa situación la transmitió Marisa Zelaya, quien relató las impericias que tiene que vivir a diario por esta situación y por sentirse como “presa” en su propia vivienda por no poder salir a trabajar, no poder recibir visitas ni hacer su vida en forma normal.
Además de ello, aseguró que debe soportar los olores porque los manifestantes se orinan en las rejas que rodean las torres o en cualquier lugar. Además de ello, vehículos de toda gama de los manifestantes, son estacionados sin ningún tipo de precaución al frente del edificio, impidiendo que los vecinos puedan sacar los suyos.
“Es un perjuicio enorme, porque uno ya ha pasado por todos los estados de ánimo. En principio era dolor y pena por ver la gente aquí bajo el sol, los niños, las personas mayores, pero eso fue cediendo” afirmó Zelaya en diálogo con Radio 2.
Ella vive en una de las cuatro torres de ese sector; cada una tiene 40 departamentos y en total son 160 familias las perjudicadas. “Estamos encerrados por el olor a orina, enojados por hay gente que están en autos, como viviendo allí cuando nosotros todos los días tenemos que salir a trabajar. Es un perjuicio total, no puedo llegar a mi casa tranquila, no salgo a trabajar en horario porque es terrible este lugar” apuntó.
Debido a esta situación las rejas de los edificios están cerradas permanentemente razón por la cual es imposible llegar hasta los porteros eléctricos. “Esto hace que la gente que viene a visitarnos o a asistirnos, no puedan tocar los porteros. La verdad que es muy incómodo, yo me siento muy angustiada, muy poco protegida”.
Reclamó también por los ruidos permanentes que hay en el sector. “A veces no quiero llegar a casa, pero tampoco sé a dónde irme. Los ruidos a la noche, están con la música alta todo el día hasta las 12 de la noche. Cuando viene Milagro Sala, los niveles de audición con los micrófonos son impresionantes, las fiestas que hacen. No sé a título de que tengo que escuchar todo el tiempo esto, hasta los goles de los que juegan aquí hay que aguantar”.
Hizo un pedido al gobernador Gerardo Morales para que intervenga en la situación y atienda a los manifestantes. “El gobernador puede tener su postura, pero no puede ser una postura caprichosa. Corresponde que nos escuche a todos, lo que quieren proponer y tomar medidas. Estamos como abandonados en esta plaza, muy tristes es muy doloroso” planteó.

