La responsable del comedor, Cristina de los ángeles Vilte, dialogó con Radio 2 y explicó que ante la falta de estos fondos se acumuló la deuda con los proveedores que ya no pueden seguir fiando. Por esa razón la escuela se vio obligada a levantar el servicio de almuerzo porque no tienen los insumos mínimos para preparar la comida.
Una escuela no da de comer, porque el Gobierno hace tres meses que no les paga
La Escuela Macedonio Graz, de barrio Los Huaicos, debió suspender el almuerzo de sus más de 450 alumnos, porque desde abril no reciben los fondos que debe enviarles el Ministerio de Educación por comedores escolares.
Además, desde el establecimiento dijeron que hace años que no reciben la partida presupuestaria necesaria para comprar los elementos de cocina como ollas, jarros, platos, cubiertos y que ni siquiera tienen para el gas. Para dar de comer a los niños se consume un tubo de gas por semana, que cuesta 600 pesos.
Para paliar este déficit, la comunidad educativa en su conjunto se ha visto en la necesidad de realizar distintas actividades como rifas y bingos o venta de empanadas, para recaudar fondos y poder comprar platos, cubiertos y mercadería para hacer la comida de los alumnos.
La mujer dijo que la deuda es de abril a la fecha por lo que a partir del 9 de junio debieron suspender el almuerzo, aunque siguen brindando el desayuno y merienda gracias al esfuerzo de todos.
Vilte comentó que la deuda no es algo que se dé recién ahora sino que en los tres años que lleva al frente del comedor, la situación se ha reiterado en varias oportunidades. “Estoy al día con todos mis papeles, tanto de entrada como salida de mercaderías, rendiciones; tengo todo al día, pero no solo pasa ahora. Hace tres años que estoy a cargo del comedor y siempre pasa lo mismo. Por más que estén al día los papeles siempre hay un pero y no nos pagan. Esta vez pasaron más de tres meses”, sostuvo.
La población estudiantil es de 456 alumnos y en su totalidad tienen servicio de comedor. Lo doloroso del caso es que muchos de los niños tienen su única comida diaria en el establecimiento. Mientras tanto la respuesta es siempre la misma: promesas que no se cumplen.
Para paliar este déficit, la comunidad educativa en su conjunto se ha visto en la necesidad de realizar distintas actividades como rifas y bingos o venta de empanadas, para recaudar fondos y poder comprar platos, cubiertos y mercadería para hacer la comida de los alumnos.
La mujer dijo que la deuda es de abril a la fecha por lo que a partir del 9 de junio debieron suspender el almuerzo, aunque siguen brindando el desayuno y merienda gracias al esfuerzo de todos.
Vilte comentó que la deuda no es algo que se dé recién ahora sino que en los tres años que lleva al frente del comedor, la situación se ha reiterado en varias oportunidades. “Estoy al día con todos mis papeles, tanto de entrada como salida de mercaderías, rendiciones; tengo todo al día, pero no solo pasa ahora. Hace tres años que estoy a cargo del comedor y siempre pasa lo mismo. Por más que estén al día los papeles siempre hay un pero y no nos pagan. Esta vez pasaron más de tres meses”, sostuvo.
La población estudiantil es de 456 alumnos y en su totalidad tienen servicio de comedor. Lo doloroso del caso es que muchos de los niños tienen su única comida diaria en el establecimiento. Mientras tanto la respuesta es siempre la misma: promesas que no se cumplen.

