Pese a las deudas heredadas y al descalabro financiero del fellnerismo, el nuevo gobierno demora las presentaciones judiciales para investigar a los responsables del latrocinio.
Se demora la investigación judicial al gobierno fellnerista
La auditoría de corte encargada por el Gobernador Morales identificó una deuda cercana a los 2 mil millones de pesos, aunque no se especifica en qué consiste ese gasto realizado por Eduardo Fellner antes de abandonar la Casa de Gobierno. Todavía no hay presentaciones judiciales.
Hace poco más de una semana, el Gobierno de la provincia junto a funcionarios de la Auditoría General de la Nación (AGN) hicieron pública una primera aproximación a la compleja situación financiera de la provincia, en base a la auditoría de corte encargada por el Gobernador Gerardo Morales para conocer el estado real de las cuentas provinciales.
Allí, según informaron, se identificó una deuda cercana a los 2 mil millones de pesos, exigibles en el corto plazo. Los funcionarios no especificaron en qué consiste ese gasto realizado por Eduardo Fellner antes de abandonar la Casa de Gobierno, pero aseguraron que la necesidad de recursos para afrontar semejante obligación era apremiante.
En tanto, los casos particulares del Instituto de Seguros de Jujuy (ISJ) y el Instituto de Vivienda y Urbanismo (IVUJ) daban cuenta de un despilfarro de recursos que dejaban expuesta la posible comisión de delitos, según reconocieron los mismos funcionarios.
Sin embargo, con el correr de los días, ni Fiscalía de Estado, ni los distintos ministerios que deben lidiar con la herencia del fellnerismo y sus gestiones sospechadas por corrupción, han realizado presentaciones formales en la Justicia para que se investiguen las irregularidades detectadas.
El ministro de salud Mario Fiad aseguró que se encontró con un ministerio que había bajado las persianas. El auditor general Alejandro Nieva, hombre de extrema confianza de Gerardo Morales, aseguró que el descontrol y las zonas liberadas en las áreas de gobierno eran evidentes.
La deuda por casi 2 mil millones de pesos apremia a la gestión actual, según el propio Gobernador. Todo esto, luego de la década en que la provincia recibió de la gestión kirchnerista la mayor cantidad de recursos de sus 200 años de historia política.
Jujuy fue privilegiada en el envío de fondos para la ayuda social y la construcción de obras. Sin embargo, hoy la herencia es una crisis social y financiera compleja, inexplicable luego de tantos años de bonanza.
La Justicia debería, al menos, preguntarle a quienes tuvieron responsabilidades de gobierno durante los últimos 12 años, el porqué del penoso resultado. El nuevo Gobierno debe avanzar de una vez por todas hacia el cambio que votó la sociedad, poner un cepo definitivo a la corrupción y, en consecuencia, promover las investigaciones correspondientes.
Allí, según informaron, se identificó una deuda cercana a los 2 mil millones de pesos, exigibles en el corto plazo. Los funcionarios no especificaron en qué consiste ese gasto realizado por Eduardo Fellner antes de abandonar la Casa de Gobierno, pero aseguraron que la necesidad de recursos para afrontar semejante obligación era apremiante.
En tanto, los casos particulares del Instituto de Seguros de Jujuy (ISJ) y el Instituto de Vivienda y Urbanismo (IVUJ) daban cuenta de un despilfarro de recursos que dejaban expuesta la posible comisión de delitos, según reconocieron los mismos funcionarios.
Sin embargo, con el correr de los días, ni Fiscalía de Estado, ni los distintos ministerios que deben lidiar con la herencia del fellnerismo y sus gestiones sospechadas por corrupción, han realizado presentaciones formales en la Justicia para que se investiguen las irregularidades detectadas.
El ministro de salud Mario Fiad aseguró que se encontró con un ministerio que había bajado las persianas. El auditor general Alejandro Nieva, hombre de extrema confianza de Gerardo Morales, aseguró que el descontrol y las zonas liberadas en las áreas de gobierno eran evidentes.
La deuda por casi 2 mil millones de pesos apremia a la gestión actual, según el propio Gobernador. Todo esto, luego de la década en que la provincia recibió de la gestión kirchnerista la mayor cantidad de recursos de sus 200 años de historia política.
Jujuy fue privilegiada en el envío de fondos para la ayuda social y la construcción de obras. Sin embargo, hoy la herencia es una crisis social y financiera compleja, inexplicable luego de tantos años de bonanza.
La Justicia debería, al menos, preguntarle a quienes tuvieron responsabilidades de gobierno durante los últimos 12 años, el porqué del penoso resultado. El nuevo Gobierno debe avanzar de una vez por todas hacia el cambio que votó la sociedad, poner un cepo definitivo a la corrupción y, en consecuencia, promover las investigaciones correspondientes.

