El procedimiento estuvo a cargo de efectivos de Gendarmería Nacional, quienes lograron secuestrar más de 65 kilos de cocaína camuflados en un compartimento adosado a una camioneta.
El hallazgo se produjo a la altura del puesto El Naranjo, en la localidad salteña de Rosario de la Frontera. Al momento de la inspección, los uniformados advirtieron marcadas muestras de nerviosismo y contradicciones en el conductor del rodado, un hombre de 63 años domiciliado en el partido bonaerense de José C. Paz.
Caja metálica, can antinarcóticos y el sello del delfín
Ante las sospechas, el personal interviniente realizó una requisa externa detallada y detectó una caja metálica artesanal adherida al tanque de combustible que no correspondía al equipamiento de fábrica de la camioneta. Con la correspondiente autorización judicial, se dio participación a un can detector de narcóticos, el cual realizó una marca positiva sobre la estructura.
Posteriormente, mediante el uso de un escáner portátil, se constató la presencia de bultos en el interior de la caja. Al proceder a la apertura, las autoridades contabilizaron un total de 62 paquetes tipo "ladrillo" que contenían cocaína, alcanzando un peso de poco más de 65 kilogramos. Varias de las unidades incautadas presentaban en bajorrelieve la figura de un delfín, estampa habitualmente vinculada a organizaciones dedicadas al tráfico a gran escala.
Investigación abierta y prisión preventiva
En el hecho tomó intervención la Unidad Fiscal Salta, bajo la conducción del fiscal federal Ricardo Toranzos y la auxiliar fiscal Carolina Aráoz Vallejo. Durante la audiencia de formalización, la representación fiscal solicitó la prisión preventiva argumentando la gravedad del hecho, la logística desplegada y los riesgos procesales existentes.
Por su parte, la defensa del imputado solicitó la morigeración de la medida mediante arresto domiciliario aludiendo presuntos problemas de salud, pedido que fue rechazado tras constatarse que el acusado se encontraba en buen estado general.
Finalmente, el Juez Federal de Garantías Nº 1, Julio Bavio, convalidó la detención y dispuso la prisión preventiva por 72 días, autorizando además el peritaje de teléfonos y el levantamiento del secreto bancario para establecer los nexos de la red logística.