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René Calpanchay pide una “Policía profesional”

Son muchos los delitos que se suceden uno tras otro en Jujuy.  La cantidad de éstos y la gravedad de los mismos demuestran que los jujeños están desprotegidos. René Calpanchay pide la profesionalización de la fuerza.

Mientras la sociedad continúa esperando el plan de seguridad anunciado por Jorge Zurueta cuando estrenaba su cargo como secretario de seguridad, el delito y los hechos aberrantes aumentan. Las ciudades de Perico y Monterrico se han declarado en situación de emergencia por el desborde de los delitos.

Es que con un aumento presupuestario solamente, no alcanza. Hacen falta políticas de seguridad y eso es lo que reclama el ex comisario René Calpanchay.

En la Capital, vecinos de Punta Diamante y El Chingo, expresaron su desesperación por el descontrol de la zona a través de la denominada marcha por la vida, de la participó el propio obispo, monseñor César Fernández.

Zurueta dijo en enero último que la secretaría se encontraba trabajando para reducir los delitos contra la propiedad y el ataque de patotas a ciudadanos comunes. Hace pocas horas fue precisamente una patota la que mató un joven de 24 años en inmediaciones del barrio San Pedrito, al término de un partido de fútbol disputado por Gimnasia y Esgrima de Jujuy.

La Policía de la Provincia es un organismo sospechado por las autoridades federales y en el que la ciudadanía deposita un alto grado de desconfianza.

Sobre el cierre de 2014 la inseguridad avanza en la provincia y sigue siendo la principal preocupación de los jujeños. El comisario retirado René Calpanchay, es una de las voces críticas ante esta situación. En conversación con Radio 2 pidió un trabajo en conjunto en una mesa de diálogo, sin egoísmos de por medio. “Yo quiero un Estado de convivencia y para eso se necesitan políticas públicas”, afirmó.

“Hay cuestiones que son prioritarias para las políticas el Gobierno, pero uno no entiende cuando eso afecta al presupuesto de lo que se debe atender prioritariamente en Jujuy y nosotros vimos que, lamentablemente y en contra de lo que queremos los jujeños, se aprobó a libro cerrado sin debate”, dijo el ex oficial de la Policía de Jujuy.

Calpanchay dijo que sin recursos no se puede avanzar en la capacitación, la especialización, la profesionalización de la fuerza. Puso como ejemplo la problemática del narcotráfico que no se va a resolver “por instinto” sino con personal capacitado. “El narcotráfico, el crimen organizado y eso se liga con la política, con los espacios de poder, con las fuerzas de seguridad, sabemos que es lo que más daño va a hacer a la saciedad. Necesitamos contar con expertos y eso se hace con dinero”, sostuvo.

La delincuencia juvenil es otro de los problemas que más preocupa por su alto índice en Jujuy, que no se soluciona con mano dura ni metiendo preso a todo el mundo. En ese sentido Calpanchay sostuvo: “Hay que comenzar a trabajar más profesionalmente en más familia, más educación y más trabajo y todas esas cosas se generan con los recursos necesarios para que la gente joven nos sea captada por el narcotráfico. Para eso se necesitan fondos”.

Si bien es cierto que el presupuesto ha aumentado porcentualmente en materia de seguridad, los recursos que se destinan a este rubro, el monto que se dispone por cada ciudadano es muy bajo.

La ciudadanía se tiene que hacer la idea de que “la política de seguridad no solamente va a salir de los iluminados que hoy están cumpliendo la función pública, sino que tiene que salir de la ciudadanía. Yo creo que tenemos que tener una policía con capacidad de reacción, con capacidad profesional, con los móviles ubicados en lugares estratégicos para que puedan llegar dentro de los cinco minutos que es lo que marcan los protocolos de seguridad para poder tener efecto y poder controlar el índice delictual”, sostuvo Calpanchay.

Insistió con la necesidad de hacer un trabajo profundo y serio en el tema del control, “porque hay leyes que no se están cumpliendo como el tema del tolueno o la chatarrería. El delito más común hoy en Jujuy es el robo de los celulares porque hay mercado donde después se reduce. Eso se puede controlar fácilmente con una ley que ha sido aprobada, pero todavía no se pone en práctica”.

El comisario retirado hizo hincapié en la necesidad de “profesionalizar” las policiales. “Tenemos que pasar del policía que está parado con frío en una esquina al policía profesional que esté trabajando en cada una de las manzanas, armando las estrategias colectivas de la ciudadanía, porque la seguridad la hacemos entre todos los ciudadanos”.

“Hace unos años la policía jujeña estaba catalogada como una de las mejores del país. Eso quiere decir que el material humano está, el espíritu está, pero faltarían los recursos y que se re direccione la política de seguridad. Nos separemos de la mano dura y vamos a una policía profesional”, finalizó en su charla con nuestro medio.  

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