La primera parte de la frase alude a la generación de nuevas actividades productivas que se habrían sumado a las tradicionales (tabaco, azúcar, minería), generando mayor movimiento económico. La segunda puede resumirse en la desarticulación de la protesta callejera, cuyo máximo exponente es el encarcelamiento de Milagro Sala.
En las últimas horas, al igual que a fines de 2021, la realidad ofreció imágenes que ponen en tela de juicio el relato oficial. La protesta callejera volvió a ser masiva. Es cierto, estuvo enmarcada en una jornada de protesta nacional que sectores de izquierda y cientos de organizaciones sociales impulsaron, en buena medida gracias al financiamiento de la ayuda social que emerge de cajas nacionales.
El gobierno de Jujuy los señala como “grupos extremos”, apunta contra dirigentes foráneos y se niega a darles entidad. Sin embargo, hay un dato de la realidad que desarticula esa creencia de los funcionarios provinciales: las movilizaciones fueron notablemente masivas. Las columnas de personas reflejaron decenas de miles marchando desde el acceso sur de la Capital. También en las yungas, en la quebrada y en la puna hubo manifestantes.
Perico: Violento enfrentamiento entre manifestantes y la Policía
Dicho de otro modo, aunque vengan a Jujuy decenas de "agitadores" de izquierda, no encontrarían semejante capacidad de movilización si no hubiera decenas de miles de jujeños sumidos en la pobreza y la marginalidad.
Según el INDEC, en Jujuy, la pobreza está por encima del promedio nacional y alcanza el 42,5%.
Con el reclamo docente, la lógica del oficialismo jujeño fue la misma. El propio gobernador Gerardo Morales atribuyó el paro a “sectores extremos que no entienden situaciones”, omitiendo el malestar fácilmente palpable en los docentes jujeños. Los números son elocuentes: un maestro de grado de jornada simple, con diez años de antigüedad, llega arañando a los 50 mil pesos de bolsillo, casi la mitad de lo que cobran sus colegas a 120 kilómetros, en la provincia de Salta.
Para colmo, cuando la cifra quedó expuesta en medio del reclamo del gremio de docentes primarios, cientos de trabajadores de la salud y de otras reparticiones de la administración pública estallaron: “nosotros ganamos menos”, se repitió en las redes sociales.
Según la dirigente del Frente Amplio Gremial, Susana Ustarez, la diferencia entre los aumentos salariales otorgados durante los 6 años de gobierno de Gerardo Morales y el Índice de Precios al Consumidor medido por INDEC es de un 115% en perjuicio de los trabajadores. Es decir, la inflación aumentó un 115% más que los sueldos, según este cálculo.
En ese contexto, Morales declaró, también en una emisora porteña, esta vez en Radio Mitre, que su gobierno tenía superávit fiscal, por lo que no necesitaba nada del presidente Alberto Fernández en materia de asistencia financiera.
“Y sí, si nos bajó el sueldo”, comentaban los estatales al unísono en Jujuy.
De qué se trata la transformación de la matriz productiva
La llamada transformación de la matriz productiva alude a la construcción del parque solar Cauchari, la producción de aceite de cannabis medicinal y el aumento en la producción de litio.
El poco interés de la prensa en Buenos Aires por profundizar en temas inherentes a Jujuy exime al gobernador de repreguntas. Sin embargo, en Jujuy es cada vez más extendido que Cauchari lejos de generar una renta está obteniendo una producción que, de continuar de la misma forma, no recaudaría lo suficiente para hacer frente a los vencimientos de capital por 331 millones de dólares que comienzan en enero de 2024. Además, habrá un desafío dificilísimo en septiembre de 2027, cuando Jujuy debe desembolsar otros 210 millones de dólares al contado. Semejante compromiso deberá ser afrontado por los sucesores del gobernador Morales, ya que él, hasta ahora, tiene impedido por la constitución buscar una nueva reelección.
La producción de aceite medicinal hasta el momento sólo demandó inversión sin rendiciones de cuentas de la empresa estatal que conduce Gastón Morales, el hijo del gobernador. Hasta ahora fueron informados costos por 26 millones de dólares. La renta sería importante en un futuro, afirma el gobierno. Por el momento, el aceite CBD, producto estrella, no puede ser vendido en farmacias fuera de Jujuy dado que no cuenta con la aprobación de ANMAT.
En cuanto al incremento de producción de litio, se trata de inversiones privadas que, en todo caso, la gestión del gobernador Gerardo Morales, se ocupó de no interferir. Hubo algún intento de participación a través de la empresa estatal JEMSE, como por ejemplo con el aporte de 1,5 millones de dólares del Estado jujeño para una UTE que fabricaría baterías de litio en sociedad con el grupo italiano SERI, que al momento de la transferencia no registraba inscripción en el registro público de comercio de Jujuy.
Cuando el periodismo se atrevió a consultar ese registro, el oficialismo en la Legislatura lo sacó de la órbita del Poder Judicial para dejarlo bajo siete llaves en Fiscalía de Estado, en el tercer piso de Casa de Gobierno. Nunca más se supo que pasó con esos fondos.
El diputado nacional del Frente de Izquierda, Alejandro Vilca, aseguró en las últimas horas que “la llamada renovación de la matriz productiva sólo constituye un negocio para pocos”.