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La historia de los mártires se remonta a 1683 cuando en el Valle de Zenta, a 3 kilómetros de Pichanal, en la capilla de Santa María, fue consumado el martirio del presbítero Pedro Ortiz de Zárate, vicario de Jujuy, del sacerdote jesuita Antonio Solinas (ambos misioneros) y sus acompañantes criollos y aborígenes (dos españoles, un mulato, un negro, una mujer indígena, dos niñas y 16 aborígenes).
Los dos sacerdotes se internaron en la zona del Chaco salteño, con el objetivo de llevar la Palabra de Dios a los pueblos originarios, pero fueron martirizados (por llevar el mensaje de Cristo) por las tribus Tobas y Mocovíes. Unos 500 aborígenes masacraron a los misioneros con garrotes y los decapitaron.
Los restos del vicario don Pedro Ortiz de Zárate fueron llevados a la Catedral de Jujuy y los del padre Solinas a la iglesia matriz de Salta, la antigua iglesia jesuita de calle Caseros y Mitre, donde fue enterrado cerca del altar. Los demás quedaron enterrados en el sitio de su martirio.
Todos los años, desde esa época, en octubre se realiza una peregrinación desde Pichanal hasta el lugar del martirio, presidida por el obispo de Orán.
La Beatificación
En 2002 el Vaticano otorgó el "nihil obstat", una declaración oficial en la que queda asentado que no existe ningún obstáculo para continuar el proceso de beatificación de dichas personas.
El 28 de septiembre de 2021, los cardenales dieron voto positivo para iniciar el proceso, continuando así a paso firme su trayecto hacia los altares de estos mártires de la fe.
Al conocerse la noticia, el obispo de Orán, monseñor Luis Antonio Scozzina, dio el mensaje a la comunidad: “El Santo Padre aprobó que los misioneros del Zenta Don Pedro Ortiz de Zárate, párroco de Jujuy y Juan Antonio Solinas, sacerdote jesuita, sean declarados mártires. Junto a ellos celebramos la entrega heroica de la ‘comunidad misionera’ que los acompañaban, un grupo de laicos, entre ellos españoles, mulatos y aborígenes venidos desde Humahuaca al servicio del proyecto misionero”.
De este modo, la ceremonia de beatificación se concretó el pasado 2 de julio en Orán y al día siguiente en la Iglesia Catedral de Jujuy se realizó la misa de acción de gracias junto a una gran participación de fieles.