Teniendo en cuenta que por dos meses la actividad turística estuvo totalmente paralizada, tanto empresarios como emprendedores ven con buenos ojos esta oportunidad de volver al ruedo.
Sin embargo, hasta el momento, diferentes voces coincidieron en que son más las consultas que las ventas que se producen.
Ignacio Sadir, presidente de la Unión de Empresarios de Jujuy (UEJ) manifestó hay expectativa, pero que la gente de a poco va mostrando interés. Sostuvo que en estos 60 días de cuarentena los jujeños han elegido priorizar sus deudas, los servicios y ahora "cuando empiezan a tener oxígeno", recién puede pensar en otros gastos.
"El poder adquisitivo de la gente se ha visto resentido. Nuestro país continúa en una escalada inflacionaria que también resiente el bolsillo", expresó.
La apertura del turismo interno se da en el marco de una fuerte crisis y con salarios en la administración pública que siguen desactualizados, de manera que lo que se espera es que la reactivación sea más bien lenta.
Desde la Cámara de Hoteles y Afines de Jujuy, Edil Quintar, anticipó que todavía no hay reservas y que será difícil que los jujeños se queden a pernoctar en los lugares a los que vayan.
Si bien celebró la iniciativa de generar movimiento a nivel interno, consideró que para que funcione se tendrían que implementar estrategias tales como descuentos por planilla y pagos en cuotas para los empleados estatales.
Atilio Córdoba, dueño de una agencia de viajes, también habló al respecto e indicó que todavía no hay ventas para este fin de semana, que están vendiendo paquetes pero que son a partir de la semana que viene.
Explicó que al jujeño todavía no tiene le hábito de contratar servicios vía agencias para viajar. "Lo más probable es cada uno agarre el auto y se vaya en forma directa".
Pese a esto sostuvo que la recepción de la iniciativa es buena y se irá avanzando de a poco.
A fin de establecer las reglas del juego las agencias están trabajando en coordinación con la mayoría de los prestadores de servicio para establecer los precios y poder darle a los viajeros una idea de lo que puede gastar en cada destino.
Históricamente el turismo local no es lo que genera el fuerte de la recaudación para el sector, pero hay expectativa en cuanto a que servirá para mantener activa la economía.